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sábado, 16 de febrero de 2013

Partido X

  
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 17 de enero de 2013
 
Lo dice Imre Kertész, superviviente del Holocausto y premio Nobel de Literatura en el año 2002. «Una crisis como la actual dio pie a la llegada de Hitler al poder. Deberían sonar todas las alarmas y no están sonando». Y el Holocausto, recuerda Kertész —que está convencido de que podría volver a suceder— «es el hundimiento universal de todos los valores».
 
Lo que dice el Nobel húngaro puede parecer exagerado. Pero es verdad que no hace falta irse a Grecia, donde la extrema derecha ya ha convertido a los inmigrantes en cabezas de turco de la crisis, para darse cuenta de que detrás del desmantelamiento del Estado del Bienestar que estamos sufriendo en España —y de la voladura controlada de sectores como el del carbón, o proyectos como el de la Fundación Ciudad de la Energía, que nos tocan más de cerca— hay un desprecio por algunos de los valores que sostienen nuestra convivencia.
 
Desprecio por el papel del Estado como redistribuidor de la riqueza. Como instrumento para reducir desigualdades. Y como pilar de la solidaridad. La excusa es el despilfarro. Pero en lugar de atajar la corrupción, el enchufismo, o las obras con presupuestos disparatados, como en Villaquilambre, la respuesta a la crisis que ofrece la misma clase política que nos ha metido en el barro es dejar sin asistencia a los inmigrantes. Dejar sin urgencias a las zonas rurales —que se lo digan a los habitantes de Tremor— privatizar hospitales, o servicios sanitarios, y perpetuar la corrupción cuando de todo ello alguien saca tajada.
 
Imre Kertész. Foto de CSABA SEGESVÁRI
 
«Hay que actuar rápido, si no van a saquearlo todo y nos van a dejar sin hospitales y sin colegios», dice un anónimo portavoz del Partido X, la formación política que ha nacido a la sombra del movimiento del 15-M y que como su propio nombre indica es una auténtica incógnita. El Partido X propugna el derecho al voto permanente y la transparencia en la gestión pública. No puedo estar más de acuerdo. Pero pienso en Imre Kerstész, en el pozo en que cayó Europa en los años de la Depresión y los fascismos. Y cruzo los dedos para que una apuesta que todavía no tiene cara demuestre que de verdad hay alguien que está haciendo sonar todas las alarmas.

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