![]() |
| Valla de concertinas del las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos. Foto: Nicholas Phelps |
Diario de León. Jueves 28 de noviembre de 2013
La tierra es cuadrada. Las nubes son montañas de algodón que cuelgan de los cielos. Y el hombre es bueno por naturaleza.
La tierra es infinita. Las estrellas son antorchas que encendieron nuestros ancestros el día que murieron. Y cuando tiritan azules a lo lejos es porque algún poeta escribe versos con ellas.
El mar es una balsa de aceite. Las fronteras son murallas que nos protegen de peligros desconocidos. Y las cuchillas sólo erosionan el alma.
Por el mar corren los peces, vaya, y por el monte nadan las ballenas. Y los lobos comen hierba, y las sardinas son amigas de los arenques, y nuestro presidente necesita un informe para saber si las concertinas de la valla de Melilla le hacen daño a la gente.
El cambio climático no existe. La pobreza es un bulo. Irak todavía esconde armas de destrucción masiva en el desierto. Y las concertinas "son un elemento pasivo" y "no agresivo", dice un ministro que no se pierde una misa, pero que ha olvidado que las palabras piedad y acogida tienen un significado para los cristianos.
La economía va bien. España se recupera. La reforma laboral es un éxito. Las pensiones crecen. El Estado no puede sostener a un pelotón de vagos y maleantes con el subsidio de desempleo. Y la inmigración es una amenaza.
Los que protestan en la calle son una minoría revoltosa. Los que protestan en el Congreso son terroristas callejeros, que socavan las instituciones. Y los inmigrantes son salvajes que vienen del corazón de África para quedarse con nuestro dinero.
![]() |
| Voluntarios recogiendo chapapote. Foto STEPHANE M. GRUESO |
Del Prestige sólo salieron "unos hilillos de plastilina". Nadie es culpable. De hecho, el chapapote no es negro. Y el petróleo tampoco contamina.
La tierra es plana. Dios creó el mundo en una semana. Adán mordió la manzana de Eva. Y las concertinas no causan cortes profundos. Si acaso, estimulan las cuerdas vocales de los inmigrantes que huyen de la miseria y no se han dado cuenta de que un "elemento disuasorio" les separa de Europa. Quizá por eso, alguien les ha puesto un nombre que recuerda al de un instrumento de música.

