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miércoles, 11 de marzo de 2015

Promesas


Imagen tomada de www.img.irtve.es

CUARTO CRECIENTE
Diario de León Jueves, 26 de febrero de 2015

Puedo prometer y prometo.., decía Adolfo Suárez en uno de sus discursos más célebres. Y la expresión —pronunciada por un hombre encumbrado a su muerte como padre de la patria por los mismos que primero quisieron encerrarle en el ostracismo y después construyeron en torno a él uno de los mitos de la Transición— suena como un eco en la cabeza de los españoles después de escuchar las intervenciones de nuestros políticos durante el Debate sobre el estado de la Nación.
 
Prometo crear tres millones de empleos en los próximos cuatro años, ha dicho Mariano Rajoy en el Congreso. Y la pregunta que muchos nos hacemos es si el presidente puede prometer lo que promete. Especialmente después de que haya incumplido casi todo lo que anunció hace tres años, cuando se presentó a las elecciones generales con un programa de gobierno B, el que nos ha conducido al austericidio, que ocultó deliberadamente.
 
«Su gestión ha sido un fraude», le ha dicho a Rajoy, por su parte, el líder del principal partido (todavía) de la oposición, el socialista Pedro Sánchez. Y tampoco faltó una promesa en su boca. El PSOE traerá «la España de las oportunidades, con una recuperación justa y una política limpia», prometió después de reprocharle al presidente sus promesas falsas, los duros recortes sociales, los sobresueldos en su partido y que su particular forma de entender la regeneración democrática sea «golpear a martillazos el ordenador de Bárcenas».
 
«Vamos a cerrar el grifo corrupto que lleva el dinero de lo público a lo privado», ha prometido Alberto Garzón. Y los cronistas aseguran que si Pablo Iglesias, el líder de la oposición emergente, hubiera estado en el Congreso en lugar del portavoz de Izquierda Unida, hubiera prometido algo parecido.
 
La última pregunta que me hago es si puede Podemos prometer lo que promete Garzón desde su escaño antes de que la corrupción vacíe los depósitos del Estado. Y poder, puede, claro. Otra cosa es que aquellos que han puesto la mano en el grifo del que fluye el dinero, el que aportamos cada año los españoles con nuestros impuestos, les cedan el paso sin hundir antes su reputación. 

lunes, 5 de enero de 2015

El final de la crisis

George Bush, vestido de piloto en el portaviones Abraham Lincoln.
 FOTO: Larry Dowing (Reuters, tomada de El Universal)
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 18 de diciembre de 2014
 
Les aseguro que lo intento. Igual que a Luis Enrique, el entrenador del FC Barcelona, le ha recomendado el médico que no lea las críticas negativas después de los partidos, yo me he propuesto escribir menos de Mariano Rajoy. Es una cuestión de salud mental. De no vivir en el cabreo permanente. Pero es que el presidente del Gobierno es una caja de pandora. Abres la tapa y sólo aparecen tormentas.
 
Rajoy anuncia medidas contra la corrupción, como aumentar la plantilla de jueces, y resulta que detrás de todo se esconde una maniobra, ya les he hablado aquí de ello, para sacar a concurso la plaza de un magistrado incómodo como Pablo Ruz y apartarle de la instrucción del caso Gürtel, que tanto daño le puede hacer al PP en año electoral.
 
Rajoy anuncia medidas contra la corrupción, sí. Pero en lugar de aumentar la plantilla de policías, como piden los jueces, el Ministerio del Interior destituye por tercera vez en esta legislatura a uno de los principales comisarios que investigan las tramas ocultas. Y vuelvo a citar al periodista Ignacio Escolar, que está dejando frases antológicas para explicarnos lo que ha pasado con el relevo de José Luis Gudiña al frente de la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción: "Cuando al PP no le va bien con un juicio, no sólo cambia de juez; también de policía".
 
Pero para antológicas, las frases con las que nos premia Rajoy. Ya desde los "hilillos de plastilina" que se desprendieron del Prestige y que se convirtieron en una marea negra de 125 toneladas de fuel diarias, el entonces ministro de Aznar prometía. Sus sms a Bárcenas como presidente del Gobierno -especialmente ese "hacemos lo que podemos" que ahora adquiere todo su significado-, le habrían costado el cargo si viviéramos en un país con mayor tradición democrática.
 
Y ahora ha dicho que "la crisis es historia del pasado". Es oficial. Y la frase me recuerda a la que pronunció George Bush en la cubierta del portaviones Abraham Lincoln y vestido de piloto, cuando anunció el final de la Guerra de Irak. Aquella campaña de 2003 la llamaron Operación Libertad Duradera. Y desde entonces no han dejado de matarse.

martes, 23 de diciembre de 2014

La trampa


Foto: Asier Menéndez

CUARTO CRECIENTE
Diario de León, Jueves 11 de diciembre de 2014

 
La trampa es la siguiente; el juez Ruz podrá seguir con el caso Gürtel si lo pide. Pero si lo pide, se arriesga a anular todo el proceso. Un juez de apoyo en la Audiencia Nacional sólo puede dedicarse a «asuntos de nuevo ingreso o pendientes de señalamiento» y es el magistrado titular el que se debe encargar de los casos «en tramitación».

No lo digo yo. Lo dice la Ley Orgánica del Poder Judicial. Y los abogados de Bárcenas lo saben. Los asesores del PP lo saben. El presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, lo sabe también. Y lo sabe, por supuesto, el propio juez Ruz.

Lo repito, por si no ha quedado claro. El Poder Judicial, un órgano donde son mayoría los jueces nombrados por el PP, ha sacado a concurso la plaza que ocupa de forma interina el juez Ruz en lugar de prorrogar su comisión de servicios para que acabe la instrucción del mayor caso de corrupción de nuestra democracia. Lo hace a pesar de que el juzgado ya tiene titular hasta 2016, el juez Carmona, al que ofrecieron un puesto de nueva creación como magistrado de enlace en la embajada española en Londres para que no diera guerra. Y si Ruz pide continuar en la Audiencia Nacional como juez de refuerzo del nuevo ‘titular suplente’ de Carmona puede anular todo el proceso.

Si no lo pide, quienes han diseñado toda esta sucia maniobra argumentarán que ha sido el propio juez el que no ha querido continuar la investigación. El PP ganará tiempo, posiblemente un año, antes de que el nuevo titular se ponga al día. Lo justo para que pasen las elecciones.

Será, además, un juez amedrentado. Está por ver si tendrá el coraje de Garzón, el primer magistrado apartado del caso, el valor que ha demostrado Pablo Ruz, que le salió rana al Gobierno cuando se atrevió a registrar la sede del PP en la calle Génova y señaló a Ana Mato como beneficiaria de la trama, o la independencia de Gómez Bermúdez, el juez del 11-M, al que también cerraron la puerta pensando que Ruz sería más dócil.

Es un escándalo. Se mire como se mire. Lo cuenten como lo cuenten. Y quien mejor lo está contando es el periodista Ignacio Escolar: «Cuando al PP le va mal con un juicio, no cambia de abogado, cambia de juez».

jueves, 6 de noviembre de 2014

Antología de la corrupción

Serrat en 1973, cuando soñaba con otro país. (Cartel de un concierto en México).
  
CUARTO CRECIENTE
Diario de León, Jueves 6 de noviembre de 2014
 
Leo una entrevista con Joan Manuel Serrat, icono de la canción de autor en los años setenta, bandera de un tiempo muerto. «El proyecto de la Transición se ha desmoronado», dice el titular escogido por el periodista. Y en la foto que ilustra el texto aparece el cantante serio y envejecido, quizá cansado, a punto de iniciar la promoción de su último disco.
 
Son cincuenta canciones de su repertorio de siempre. Nuevas versiones. Duetos. Un repaso a medio siglo sobre los escenarios que ha titulado Antología desordenada. Aquel Serrat que renunció a Eurovisión porque no le dejaban cantar en catalán, el Noi de Poble Sec que fue emblema de la Nova Canço, se tuvo que exiliar a México cuando criticó las últimas condenas a muerte del franquismo y no regresó hasta después de la muerte del dictador. «Había un sueño colectivo», dice de la Transición, de los cambios que trajo. «Una esperanza compartida en que el país pudiera avanzar». Y reconoce que «ese proyecto se ha desmoronado, carcomido desde dentro».
 
La carcoma tiene nombres. Demasiados. Algunos muy cercanos a nosotros, aferrados a las instituciones como garrapatas. Durante años.
 
No son casos aislados. Púnica, Pokemon, Bárcenas, Guerra, Pujol, Filesa, Eres, Noós. No son versos sueltos ni canciones desordenadas. Gürtel, Palau, Roldán, Campeón, Malaya, Palma Arena, tarjetas Black, Marbella. Son eslabones de una cadena que ahora está a punto de romperse.
 
Y todos tienen la misma letra. Todos suenan igual. Son la herencia de una forma de hacer las cosas; la del tres por ciento. La del saqueo de lo público y el gasto desordenado, los concursos sin publicidad y los procedimientos negociados. Hasta el Tribunal de Cuentas, que debía velar por la legalidad de los presupuestos, ha sido un nido de nepotismo durante estos años.
 
Había un sueño y nos hemos despertado. Y no podemos esperar que hagan limpieza quienes por acción o por omisión, porque pusieron la mano o miraron para otro lado, están empozoñados en la misma mierda.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Fosas y mordidas

Portada del informe sobre los 14 años de actividad de la Asociación
para la Recuperación de la Memoria Histórica
  
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 30 de octubre de 2014

A Mariano Rajoy lo han pillado cazando elefantes. «Pido perdón en nombre del PP a todos los españoles por haber situado en puestos de responsabilidad a quienes en apariencia han abusado de ellos», dijo el martes en el Senado, emulando al Rey Juan Carlos tras su accidentado viaje a Botswana.

Pero pedir perdón no basta. La pocilga huele demasiado. Y tampoco soluciona nada un pacto como el que el PP y el PSOE se disponían a firmar antes de las últimas detenciones. A ninguno de los dos grandes partidos que se han alternado en el poder desde hace 40 años les ha interesado atajar la corrupción. No han dotado de medios a los jueces. No han destinado suficientes policías ni inspectores para investigar los delitos económicos de los grandes defraudadores, los sobornos y las comisiones ilegales. Y en lugar de fiscales independientes, han usado al Ministerio Público como correa de transmisión de sus intereses.

Si es verdad que quieren luchar contra la podredumbre deberían empezar por apoyar a los jueces y crear unidades policiales bien equipadas. Deberían seguir por la escuela. Hace falta una buena educación cívica para cambiar la mentalidad de un país donde el clientelismo ha colocado a demasiados mediocres «en puestos de responsabilidad». No somos eficaces. Y la corrupción genera pobreza.

Y no debería faltar una reforma profunda del sistema; limitación de mandatos, listas abiertas, mecanismos de control en manos de los ciudadanos y un cambio en los procedimientos de enjuiciamiento criminal. «La ley está pensada para el robagallinas y no para el gran defraudador», decía hace unos días el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, en otra frase antológica.

Alguno se preguntará dónde empezó todo. Dónde está el pecado original para que hasta el Rey pida disculpas. Yo les dejo aquí mi opinión por mucho que me duela; nuestra democracia nació con la semilla de la impunidad. De un país que tiene a más de cien mil muertos en cunetas y una Ley de Amnistía que dejó sin juzgar «los delitos cometidos por funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas» no se puede esperar otra cosa. Fosas y mordidas. ¿A qué les recuerda?

jueves, 17 de julio de 2014

Pedro Sánchez estuvo aquí

Propaganda electoral del PSOE en 1982.
 
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 17 de julio de 2014
 
Pedro Sánchez estuvo en Ponferrada. Vino el 24 de abril y nadie se podía imaginar que tres meses después sería secretario general del Partido Socialista Obrero Español.
 
En este tiempo han pasado muchas cosas. El bipartidismo ha recibido un severo toque de atención en las elecciones europeas y los socialistas, especialmente, le han visto las orejas al lobo de la irrelevancia política. La irrupción de Podemos, heredero de la indignación del 15-M, ha dejado en evidencia a la vieja guardia y ha removido los cimientos del partido que fundó el primer Pablo Iglesias hace ciento treinta y cinco años en una taberna de Madrid.
 
Pedro Sánchez Pérez-Castejón, ese es su nombre completo, vino Ponferrada cuando sólo era una voz nueva, una promesa que buscaba apoyos para sopesar sus posibilidades en unas primarias. Y clamó contra el partido del fraude y de la corrupción (el PP de Bárcenas y de las promesas incumplidas de Rajoy). Y contra las políticas que han empobrecido a los españoles (el austericidio).
 
Pero al PSOE, que se ha alternado en el Gobierno con el PP desde 1982, que prometía cien años de honradez y engendró a Filesa y los Eres de Andalucía, que pactó con «el partido del fraude y de la corrupción» para cambiar la Constitución sin consultar a los ciudadanos, que ha vuelto a enterrar su ideario republicano para no trastocar el orden establecido y no molestar demasiado, se le puede reprochar exactamente lo mismo que criticaba Sánchez Pérez-Castejón. Así lo entienden todos aquellos que están convirtiendo a la nueva formación del segundo Pablo Iglesias en una alternativa real al moderno turno de partidos que instauró la Transición.
 
Pedro Sánchez estuvo aquí. Defendió el carbón limpio y las investigaciones de la Ciuden. «El Bierzo es una cantera de oportunidades», dijo, «pero falta un Gobierno que crea en él».
 
Y lo mismo le ocurre a su partido. El PSOE —nos dicen una y otra vez con distintas voces— es una cantera de políticos dispuestos a cambiar las cosas y defender a los desfavorecidos. Pero empiezan a faltarle los votantes que se lo crean.
 
Imagen que transmite el PSOE del siglo XXI.
 

miércoles, 4 de junio de 2014

Queremos



La Puerta del Sol, durante la acampada del 15-M

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 29 de mayo de 2014

Queremos otro país. El que tenemos sólo le gusta a unos pocos. Está tejido de redes clientelares que generan más pobreza y ahondan en las desigualdades sociales.

A este país le sobran señores feudales, como los ha definido José María Merino. Caciques del territorio que mercadean con favores e influencias. Y falsean la democracia cuando arrinconan a los disidentes. 

Este país tampoco necesita políticos que gobiernan de espaldas a los problemas reales, que no comparten las prioridades de la gente de la calle, quizá por que nunca la han pisado, ni han sufrido sus miserias. Y no escuchan. Nunca se dan por aludidos. Si acaso, toman nota de las protestas criminalizando a los que se quejan.
 
Y eso sólo aumenta el descontento.
 
A España le sobran marionetas. Voceros de la oligarquía financiera que aplican políticas que reducen la clase media —y eso sí es ir contra el sistema— mientras aumentan el desempleo y los desahucios y la precariedad laboral, y los jóvenes tienen que emigrar porque uno de cada dos no encuentra trabajo.
 
No me llamen demagogo por recordarlo.
 
Queremos un país diferente. En este hay demasiada gente intocable, que esquiva a los jueces, faltos de medios, y extiende la sensación de que la corrupción forma parte del sistema.
 
Y la impunidad también genera más pobreza. Y violencia.
 
Queremos un país con otras prioridades. La educación y la sanidad por encima de la deuda. Un reparto más justo de la riqueza. Y políticas que agiten la economía. Que agilicen el crédito. Y ayuden a los emprendedores.

Queremos un país nuevo. Un país que no se parezca a este en el que vivimos, que sufre un rebrote insoportable de clasismo y un recorte alarmante de derechos y libertades.

Queremos listas abiertas, democracia interna en los partidos. Debate y participación. Queremos que no nos mientan.

Después de las elecciones del domingo ya sabemos que hay personas dispuestas a cambiar las cosas. Pero la pregunta que me hago no es tanto si queremos o podemos, sino si les dejarán hacerlo.


jueves, 22 de mayo de 2014

Realismo mágico

 
Cartel promocional  del turismo en Colombia.
 

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 22 de mayo de 2014
 
Hay una frase de Cien años de soledad que me está dando vueltas en la cabeza. Justo antes de los asesinatos de dieciséis de los diecisiete hijos bastardos del coronel Aureliano Buendía, marcados todos en la frente con una cruz de ceniza imborrable, Gabriel García Márquez escribe: «Las autoridades locales, después del armisticio de Neerlandia, eran alcaldes sin iniciativa, jueces decorativos, escogidos entre los pacíficos y cansados conservadores de Macondo». El armisticio de Neerlandia, hay que recordarlo, había acabado con las largas guerras entre conservadores y liberales y el escritor pone en boca del coronel Aureliano Buendía, el mismo que nunca olvidó la tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo, una expresión que resume su desencanto porque después de una vida dedicada a la revolución sólo había conseguido que no les pintaran las casas de azul en Macondo: «Este es un régimen de pobres diablos».
 
Pues eso.
  
El nuestro es un régimen de pobres diablos. Tenemos nuestro tratado de Neerlandia; la Transición, que puso fin a cuarenta años de dictadura, pero resucitó el turno de partidos y no cambió los hábitos clientelares de una parte de nuestra clase dirigente, que abrazó la democracia en una pirueta tan increíble como la ascensión a los cielos de Remedios la bella; tenemos nuestros alcaldes sin iniciativa, escogidos por los líderes de los partidos entre los más pacíficos y cansados aspirantes a políticos para que no les hagan sombra; nuestros jueces decorativos, mal que les pese, porque no les conceden los medios adecuados para luchar contra el fraude y la corrupción; y tenemos nuestras elecciones aletargadas, donde se habla de todo menos de lo que de verdad importa, que es cómo cambiar la política que ha hundido a Europa en la depresión económica, quizá porque los dos grandes partidos, que primero nos indignaron y ahora nos tienen aburridos y desanimados, saben que les beneficia la abstención.
 
No sé lo que harán ustedes, pero yo ya tengo mi voto preparado y el domingo no me voy a quedar en casa leyendo historias de Macondo, por mucho que me guste el realismo mágico.

lunes, 27 de enero de 2014

Sabios


'La escuela de Platón', pintura de Jean Delville que se conserva en el Museo d`Orsay

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 23 de enero de 2014

¿Tiene derecho la ex consejera de Sanidad de la Junta de Extremadura a ser brillante? En el PSOE de Extremadura dicen que sí. Y es que María Jesús Mejuto acaba de aprobar con un 9,3 -148 aciertos en las 150 preguntas del examen- la oposición para una plaza de Cirugía General y Aparato Digestivo -su especialidad profesional- que ella misma había convocado cuando todavía ejercía en funciones, justo antes de dejar el cargo.

La consejera había elegido a los miembros del tribunal que evaluó las pruebas, incluyendo a su presidente, un directivo de libre designación en el Hospital de Mérida que, otra casualidad, ella misma había nombrado. El presidente del tribunal, no está de más aclararlo, tenía acceso a todas las preguntas del test.

Mejuto sacó tres puntos más que la segunda opositora con mejor puntuación, que se quedó en un 6,4. Pero en el PSOE de Extremadura, insisto, aseguran que tiene derecho a ser brillante.

Y me pregunto cuánta gente igual de brillante que Mejuto se nos ha colado en las administraciones públicas, especialmente los que vienen de la política. Y si su gestión será igual de luminosa. ¿Habrá alguna Mejuto en los ayuntamientos que tenemos más cerca? ¿En cuántas diputaciones? ¿En otras comunidades? ¿Cuántas y cuántos Mejutos trabajarán para el Gobierno? ¿Tiene alguna relación esto con la crisis, con la ineficacia de las administraciones, con las mordidas, con el despilfarro?

El de la ex consejera extremeña -yo me lo guiso, yo me lo como- parece un caso extremo, perdonen el juego de palabras. Pero no deja de ser un síndrome que nos corroe desde el origen de la democracia.

Y ya es hora de ponerle remedio. Dejemos de mirar para otro lado.

Platón decía que allí donde los ciudadanos mejor preparados renuncian a la política, gobiernan los mediocres. Y ahora repasen los rostros de nuestros dirigentes. Valoren si gobiernan para todos, para unos pocos, o para sí mismos. El peso que tiene su palabra. La honestidad de sus propuestas. O si parecen hombres de paja. Y excluyendo a los listos y las listas, que se saben todas las respuestas, díganme por favor cuántos y cuántas sabias encuentran.

jueves, 16 de enero de 2014

Olores

La Tierra, fotografiada desde el Apolo 17 en 1972. FOTO de la NASA.
 CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 16 de enero de 2014

Doscientos refugiados han muerto ahogados en el Nilo Blanco cuando huían de la guerra en Sudán del Sur. Viajaban en un ferry sobrecargado.

El presidente galo tiene una aventura. Pero esquiva las preguntas sobre su vida privada, aunque haya puesto en peligro su seguridad viéndose con una actriz en un piso vinculado con la mafia corsa y sin apenas escolta.

Obama nos espía. Pero no pasa nada.

Putin gobierna en Rusia una seudodemocracia. Encarcela a sus opositores. Y derrocha dinero organizando unos Juegos Olímpicos amenazados por el terrorismo.

Al Qaeda resucita en Irak. Siria se desangra.

Miles de chinos trabajan esclavizados por sus compatriotas en Europa. Imagínense lo que pasará al otro lado de la Gran Muralla.

Corea del Norte es una pesadilla. Pero un jugador de baloncesto extravagante le da aire al tirano que la gobierna.

Milicas ciudadanas se enfrentan al poder del narcotráfico en México. El subcomandante Marcos ha renunciado al liderazgo sobre los indígenas de Chiapas.

La infanta está imputada. El debate nacional en España gira en torno al pasillo mediático que le espera a las puertas del juzgado. Y el rey no abdica. Pero balbucea cuando lee su discurso de la Pascua Militar. No ve bien las letras.

Carlos Fabra, el cacique de Castellón, se enfrenta a una nueva acusación.

Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, se asoma al abismo por la compra de un ático.

Y en el barrio obrero de Gamonal, a las afueras de Burgos, estalla un conato de revolución. Algún escritor como Lorenzo Silva, ganador del Premio Planeta hace dos años, se ha preguntado si la protesta contra un bulevar indeseado no será el inicio de una revuelta social contra la corrupción.

La estamos esperando.

Y supongo que ese es el problema. Todos sabemos que el mundo está podrido. Todos esperamos que aparezca alguien para cambiarlo. Y no nos damos cuenta de que el cambio tiene que empezar por nosotros mismos, que nos hemos acostumbrado al mal olor.
 
La Tierra, en una imagen tomada por el satélite Suomi de la NASA en 2012


sábado, 28 de diciembre de 2013

Involución

Así anunciaba The Economist uno de sus reportajes sobre la economía española
 
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 26 de diciembre de 2013
 
Pienso en todo lo que ha cambiado este país en el último año y no lo reconozco. Hoy tenemos menos derechos y menos libertades que hace doce meses. Y no ha estallado ninguna revolución.
 
Tenemos sueldos más bajos. Impuestos que gravan el consumo. Copago sanitario. Menos becas, matrículas más caras, universidades que se van convirtiendo en coto cerrado de quienes pueden pagarse una educación superior y que ahora tendrán menos rivales a la hora de competir por los empleos mejor remunerados. Subvenciones para colegios concertados que separan a los niños de las niñas. Colegios públicos que piden dinero a sus alumnos para pagar las fotocopias. O racionan la calefacción.
 
Tenemos empleos más precarios, despidos más baratos con la excusa de flexibilizar el mercado de trabajo. Tenemos seis millones de parados. Empresas sin crédito. Bancos sin ética que estafan a sus clientes más ancianos. Una Justicia alejada de los bolsillos vacíos.
 
Tenemos al jefe del Estado cuestionado, entre safaris y operaciones de cadera. Tenemos a la infanta rozando la imputación y a su marido con un pie en la cárcel. Tenemos al presidente del Gobierno asediado por el tesorero de su partido, que está en prisión, y la sospecha de que el dinero negro y las donaciones de empresarios en busca de favores han sido una práctica constante.
 
Tenemos jueces sin medios parra llegar a fondo de la corrupción. Demasiadas manos sucias. Y una manta de enorme de clientelismo y complicidades que lo tapa todo.
 
Y tenemos, finalmente, menos libertades. Un gobierno que no se siente aludido cuando la gente se queja y que ha pasado de dar la callada por respuesta a promover una Ley de Seguridad más restrictiva y recuperar el camión botijo. Ya es mala suerte que una de las pocas promesas que van a cumplir convierta en delito el derecho de la mujer a decidir si quiere continuar con un embarazo.
 
Y lo peor de todo es que vivimos otra vez acomplejados. Nos quieren hacer creer que la crisis es culpa nuestra. Si lo consiguen, habrán culminado la mayor involución que ha sufrido nuestro país desde la victoria de Franco.

viernes, 11 de octubre de 2013

Películas

 
Cartel de las primeras películas de los Lumiére
 
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 10 de octubre de 2013
 
En Francia han reabierto el cine más antiguo del mundo. Se trata de una pequeña sala de proyecciones situada en la localidad de La Ciotat, en la región de Marsella-Provenza, llamada Teatro Edén.
 
Allí exhibieron sus primeras películas los hermanos Lumière en 1899. Y allí habían grabado unos años antes los mismos pioneros el famoso rollo con la llegada de un tren a la estación de la ciudad que tanto impresionó a los ingenuos espectadores de finales del siglo XIX. Algunos huían despavoridos. Otros se escondían bajo las butacas. Y el que menos, se protegía la cabeza con las manos en un acto reflejo ante el temor de que la locomotora que se les venía encima abandonara la pantalla. Como por arte de magia.
 
 

Llegada del tren a la estación de La Ciotat.
Fotograma de la película de 1895 de los hermanos Lumière.

 
En Francia reabren cines viejos. Y en en España, no sólo los cierran, sino que cada vez se ruedan menos películas. Si acaso, tenemos que soportar las 'películas' que nos cuenta algún ministro sobrado de eufemismos que en lugar de apoyar al cine nacional, -qué envidia la forma en que nuestros vecinos protegen su industria cultural- dice que le falta calidad y por eso no tiene espectadores. Como si la subida del IVA y la caída de las subvenciones, y el alto coste de las entradas en un país con seis millones de desempleados no tuvieran nada que ver.
 
Ese ministro se llama Montoro y ha debido pensar que todos los españoles somos espectadores bisoños y estamos sentados en el patio de butacas de aquel Teatro Edén. "En España, los sueldos no bajan, moderan su crecimiento", también ha dicho Montoro. Menudo tren, señor ministro, menudo tren...
 
Y no es el único ilusionista en el Gobierno. La ministra de Trabajo, Fátima Báñez, se ha empeñado en encontrar la cuadratura del círculo cuando afirma que las pensiones no bajan, aunque los pensionistas tengan menos dinero. Pero ya no cuela. También aseguró que la reforma laboral iba a crear empleo y miren cómo estamos.
 
Y el peor de todos, claro, es el presidente del Gobierno. "Hay cosas que no se pueden demostrar", ha dicho Mariano Rajoy de los sobresueldos de Bárcenas. Lo que no quiere decir que no sean ciertas. Y dan ganas de salirse del cine en mitad de la película.
 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Los mejores del mundo

 

Iker Casillas, maestro en la portería. Fotografía de Майоров Владимир


CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 19 de septiembre de 2013

Podemos sentirnos orgullosos de nosotros mismos. Tenemos al jugador de fútbol de moda. El más caro del mundo. También tenemos al que mas cobra. Y al que más goles mete. Tenemos, sin duda, al mejor jugador del planeta haciendo regates por los campos fútbol de nuestra liga.

Tenemos al mejor portero de la historia. Da igual que lo hayan arrinconado en el banquillo por la herencia envenenada de su entrenador anterior, que no tragaba con su integridad. Que le quiten lo bailado.

También tenemos al mejor entrenador del mundo al frente de nuestra selección. Aunque el presidente que ha comprado al jugador que más cobra en el mundo y al jugador de moda pensara que al club más grande del mundo, o eso dicen sus aficionados, donde sólo se pueden presentar a las elecciones los millonarios, le hacía falta alguien más moderno en el banquillo.

Así que tenemos todo lo necesario para que nos invada el orgullo. ¡Somos los campeones del mundo!

Quizá por eso nos cuesta tanto salir a la calle a quejarnos.

Porque tenemos un récord de parados. Seiscientos mil estudiantes sin beca de libros. Tasas que alejan de la Universidad a los hijos de desempleados o de trabajadores que no llegan a final de mes porque tienen el sueldo congelado, o recortado, o pendiente de cobro porque su empresa está pasando por apuros. Tasas que nos devuelven a una sociedad clasista y desigual, a aquella España vieja donde sólo estudiaban los que podían pagarse una carrera sin ayudas.

Y tenemos una sanidad privatizada. O cofinanciada. O noqueada. Tenemos una Ley de Dependencia que sólo existe en el papel. Y un Gobierno de eufemismos, que llama ahorro a los recortes y que vive cercado por la corrupción. Después de tocar la Sanidad y la Educación (y la minería del carbón) se atreve ahora con las pensiones. El último colchón que nos quedaba.

Pero no pasa nada. No está en nuestra mano cambiar las cosas. A las ocho y media empieza el partido del siglo. Y Casillas saldrá de titular.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Rajoy y la ballena blanca


El capitán Ahab. Ilustración de ROCKWELL KENT para Moby Dick.

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 5 de septiembre de 2013

Imagínense que Rajoy es un arponero y la deuda pública una enorme ballena blanca a la que lleva persiguiendo dos años por medio mundo. Y que cada intento de caza sólo haya servido para alimentarla con los cuerpos de los desdichados marineros que componían la tripulación del ballenero.
 
En las tripas de la ballena se han quedado el cocinero de a bordo, el segundo oficial, el contramaestre y el sobrecargo, dos arponeros que aprendían el oficio y que pecaron de imprudentes, otros tres más veteranos, que se confiaron demasiado, cuatro grumetes, que apenas sabían lo que era el mar, seis remeros de brazos poderosos, el timonel del bote y hasta un gaviero que se subía a los masteleros para desplegar las velas y que también participó en la cacería cuando escabechina del leviatán diezmó a sus compañeros.
 
 
Ilustración de ROCKWELL KENT
 
 
Así que tenemos una ballena que se ha hecho más grande y más fuerte, y que amenaza con devorar el boter donde el capitán Mariano ha decidido empuñar personalmente el arpón. Para colmo, un huracán llamado Bárcenas ronda la zona y Rajoy debe cazar a la bestia antes de que la tempestad le salpique.
 
Es un duelo de testarudos. La ballena blanca ha demostrado que es inteligente y rencorosa. Esquiva los arpones con facilidad y a la mínima ocasión se traga a los arponeros, a los remeros, a los grumetes, a los gavieros reconvertidos en remeros, al timonel, y al cocinero reconvertido en timonel.
 
Pero con Rajoy es diferente. Rajoy aguarda su oportunidad. Persevera. Y cuando la ballena se descuida, le clava el arpón. El animal coletea, enloquece, se desangra y muere. Y se hunde en el océano dejando un remolino de deuda amortizada.
 
Ilustración de ROCKWELL KENT
 
Rajoy regresa al barco, orgulloso. Pero su sorpresa es mayúscula cuando descubre que el ballenero no está. Mientras luchaba con la ballena del déficit, un cachalote asesino lo ha embestido a traición. Y la nave se ha ido a pique. "¿Quién ha sido, Soraya?", le pregunta a la única superviviente. "El paro, Mariano, el paro", le responde la pobre mujer, cariacontecida y aferrada a un triste flotador.

viernes, 16 de agosto de 2013

Cruce de barcos



HMS Ilustrious, buque insignia de la flota británica


  
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 15 de agosto de 2013

Dos flotas se dirigen estos días hacia las aguas del Estrecho. En la primera navegan hombres uniformados, militares disciplinados que acatan órdenes y que en medio de un repunte del enquistado enfrentamiento diplomático sobre la soberanía de Gibraltar -y se cumplen trescientos años desde aquel tratado que zanjó una guerra entre reyes- enseñarán la proa de sus barcos en el epicentro del conflicto para recordar que siempre lleva la razón quien demuestra que tiene más fuerza.

Esta primera flota de la que les hablo la encabeza el portaviones ligero HMS Ilustrious, el buque insignia de la armada británica, un gigante de doscientos nueve metros de eslora y treinta y seis de manga, equipado con aviones Harrier de despegue vertical y helicópteros Sea King, con una tripulación de seiscientos ochenta y cinco marineros y oficiales y un grupo aéreo de trescientos sesenta y seis miembros.

El Ilustrious, propulsado por cuatro turbinas de gas, ocho generadores diésel y dos hélices, no navega sólo. Le acompañan nueve barcos de guerra que harán escala en La Roca para participar en unas maniobras tan rutinarias como oportunas para los intereses del Peñón. Con tanto despliegue de fuerza, parece un chiste que a la flota británica se le vaya a unir en Finisterre la pequeña patrullera española Centinela, cuyo nombre lo dice todo sobre su misión.

La otra flota que navega hacia El Estrecho no tiene tanto hierro. De hecho es una flota de barcas hinchables. Una flota de goma, de barquitos de recreo que no valen más de cien euros y que a estas horas puede estar zarpando desde cualquier rincón escondido de la costa de Marruecos. Los inmigrantes subsaharianos arriesgan la vida en esas colchonetas para cruzar los últimos catorce kilómetros de mar que les separan de Europa sin tener que pagar los mil euros que les cobran las mafias de las pateras.

Son hombres y mujeres desesperados. Su única disciplina es un sueño. Una necesidad de salir de la miseria. Y también les aguardan algunos centinelas. Pero nadie hablará demasiado de ellos. No tienen suficiente eslora como para hacerle sombra a los sobresueldos de Bárcenas.

viernes, 2 de agosto de 2013

Dopajes



Los cien metros lisos, cuando todos éramos inocentes.
 
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 1 de agosto de 2013

No. No era un caballo cualquiera. Era un caballo dopado. O eso dicen los análisis. Achtung, el caballo que hace tres semanas ganaba contra todo pronóstico el Gran Premio de Madrid, la carrera más importante de la temporada, horas después de que su preparador muriera de cáncer, ha dado positivo en un control antidopaje. Le han detectado fenilbutazona en la sangre y lo que parecía un cuento perfecto se ha quedado en una decepción.

La de Achtung, del que ya les he hablado en este espacio, es la historia de nuestro tiempo. Y no me refiero sólo a las carreras de caballos o al deporte en general.

No existen los milagros, nada más. Existe el esfuerzo honesto. Y existen los atajos, que antes o después conducen al abismo.

Que se lo digan a quienes practican el ciclismo profesional, con los mejores corredores de los últimos quince años en entredicho y la sensación de que había barra libre para doparse. Que se lo digan a Lance Armstrong, que ha pasado de la gloria de los siete Tours a la página más vergonzosa de la historia del deporte de pedales. El ciclismo está ahora tiritando.

Que se lo digan a los atletas. Los velocistas en primer lugar. La prueba de los cien metros lisos es un rosario de corredores dopados en los últimos años. Sólo Usain Bolt resiste en su pedestal. Y esperemos que sus cimientos sean firmes.

Gimnastas, lanzadores, los primeros tenistas, quién sabe si a partir de ahora que van a generalizar los controles antidopaje también veremos caer a algún futbolista.

Es la ley de la trampa. La picaresca universal. Lo que esconde la realidad que no nos estaban contando.
Y eso se puede extrapolar, claro, a otros ámbitos.

Piensen en el mundo financiero. En todos los productos de riesgo, empezando por las participaciones preferentes con las que las entidades bancarias han tratado de "atrapar a toda costa" -así se expresaba esta semana un abogado en la demanda de una viuda de Bembibre contra la antigua Caja España por usar dinero de su marido fallecido- los fondos de los pequeños ahorradores. Piensen en los paraísos fiscales y en todas las triquiñuelas a las que recurren algunas de las empresas más grandes para pagar menos impuestos. Dopaje financiero.

Y piensen, por supuesto, en la financiación irregular de los partidos. Los que tocan poder y pueden repartir favores. Piensen en el dinero que ingresaba Bárcenas en la cuenta del PP (y a lo que parece, también en la suya), como antes sucedió con el PSOE y Filesa. Pregúntense a cambio de qué. Y si eso no es jugar con ventaja -dopaje político le han llamado- frente a otras formaciones que también aspiran a lograr nuestro voto en unas elecciones échense a correr.

martes, 23 de julio de 2013

Zombis

Anoche soñé que Mariano Rajoy decidía comparecer en el Congreso después de que un periodista rumano le leyera este texto. Cuando desperté, noté que algo se movía en el armario...

Así nos podemos quedar cuando nos enseñen todo el armario de Bárcenas.
De la película "La novia cadáver", de Tim Burton.

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 18 de julio de 2013

En política todo el mundo tiene un cadáver en el armario. O al menos eso es lo que dice una de las expresiones a las que de vez en cuando recurre nuestra clase dirigente.

Nunca me la había tomado en serio. Era un lugar común. Una excusa para calmar la mala conciencia, nada más.

Pero después de las últimas revelaciones del innombrable, o sea, del hombre que hasta hace poco contaba el dinero del PP, resulta que los españoles, todos los españoles, hemos descubierto que el armario de Bárcenas esconde un verdadero cementerio.

El cadáver más importante, claro, es el de Mariano Rajoy.

Y menuda cruz la de un presidente esquivo con los periodistas, que se protege detrás de la pantalla de un televisor para que nadie le haga preguntas, o idea una triquiñuela impropia de un gobernante para leer una declaraicón escrita cuando tiene que comparecer en rueda de prensa.

Rajoy se niega ahora a acudir al Parlamento. Dice que un presidente del Gobierno no puede rebajarse a responder a un delincuente.

Y es verdad que huele a muerto. Porque al supuesto delincuente lo nombró él. Y lo que está diciendo Luis Bárcenas delante de un juez no es cualquier cosa.

Está diciendo que el Gobierno que nos pide que nos apretemos el cinturón ha cobrado sobresueldos. Y que se apoya en un partido que ha ingresado dinero negro de sus donantes.

El mismo Gobierno, recuerden, que está cerrando la minería del carbón porque no es rentable. Y que reparte dinero en obras públicas. Un Gobierno de zombis. Y el hombre que les acusa es el mismo al que Rajoy envió mensajes de apoyo hasta el mes de marzo, incluso después de saber que guardaba dinero en Suiza.

Dice el presidente que lo único que prueban esos sms vergonzantes es que no cedió al chantaje. Y sólo hay que echarles un vistazo para darse cuenta de que más bien lo que quería era tener callado a su antiguo tesorero.

Porque cada vez que Bárcenas abre la boca cava una fosa.

Y no hay armario que lo esconda.

Ni nariz que aguante tanta putrefacción.

viernes, 5 de julio de 2013

Achtung

"En las carreras, antes de la salida", de EDGAR DEGÁS

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 4 de julio de 2013
 
Nadie daba un duro por aquel caballo. Se llamaba Peligro. Peligro en alemán. Y nunca había ganado una carrera.
 
Peligro, o habría que escribir Achtung, que también significa Respeto o Atención, se colocó en la línea de salida del Hipódromo de La Zarzuela el pasado domingo con todas las apuestas en contra. Cuarenta a uno, nada menos.
 
Se corría el Gran Premio de Madrid, la prueba más importante de la temporada, la más emblemática, la que quieren ganar todos los criadores de caballos, todos los propietarios, todos los jinetes cuando miran el calendario.
 
Achtung era un purasangre de cuatro años de edad. Un caballo más bien mediocre, a juzgar por sus resultados. Nada que ver con el palmarés del favorito. Y nadie, salvo su criador y su jinete, tenía fe en él.
 
Cuando colocaron a los doce purasangres en sus cajones, todo el hipódromo sabía que el preparador de Achtung, enfermo de leucemia, había muerto cinco horas antes en un hospital. Mientras la enfermedad se lo permitió, aquel hombre había acudido regularmente al hipódromo para trabajar con su último corcel. Después, dirigió los entrenamientos por teléfono, hasta que la semana anterior a la carrera, el cáncer le quitó la voz.

"Carreras de caballos. Antes de la salida". Otro óleo de EDGAR DEGÁS
 
Achtung salió mal. Y corrió prácticamente toda la carrera entre los últimos puestos, su lugar habitual.
 
Pero en la recta de meta ocurrió algo inexplicable. Peligro comenzó a remontar. Uno tras otro fue adelantando a todos los caballos. Se situó a la altura del favorito. Y con todo el hipódromo conteniendo el aliento, le batió en el sprint final.
 
Es una grandiosa metáfora. Si nos la cuentan en una película, pensaríamos que el guionista se ha pasado de sentimental. Si la leyéramos en una novela, opinaríamos que el escritor ha visto muchas películas.
 
Pero sucedió de verdad. Y en estos tiempos de imputados de cuello blanco, de Correas y Bárcenas, y de gente resignada a pagar sus peajes, que un caballo espoleado por la pena sea capaz de ganar a los grandes favoritos en la carrera del año es -créanme- la noticia que todos los periodistas estábamos deseando contar.

martes, 19 de febrero de 2013

Diccionario de la corrupción

Viñeta de EL ROTO, en El País.
 
 
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 31 de enero de 2013

Sacar la mano. Corromper.

Poner el cazo. Dejarse corromper.

Meter la pata. Que te descubran sacando la mano o poniendo el cazo.

Irse de las manos. Cuando un asunto en el que se ha metido la pata llega hasta la opinión pública.

Incendio. Sucesivas meteduras de pata que se han ido de las manos.

Cortafuegos. Comisión de investigación creada para no investigar nada, pero que permite calmar a la opinión pública cuando está muy quemada.

Bombero. Presidente de la comisión de investigación.

Chocar la mano. Pactar con el contrario un arreglo que evite nuevos incendios, una vez que el bombero ha actuado y sabiendo que a todo el mundo se le puede quemar la mano en algún momento.

Perder la mano. Cuando el pacto se rompe y el incendio se reproduce.

Dar la cara. Algo que no suelen hacer quienes sacan la mano y ponen el cazo cuando meten la pata.

Poner la cara por otro. Cuando nadie da la cara, fallan los cortafuegos y es necesario mover un peón en el tablero para que pare todos los golpes.

Cabeza de turco. Hombre que pone la cara por otro y acaba decapitado después de recibir todos los golpes.

Irse la mano. Acción de quienes sacan la mano o ponen el cazo cuando no encuentran un cabeza de turco que ponga la cara por ellos y deciden partírsela a quienes les descubren metiendo la pata. Normalmente empeora las cosas.

Poner una pica en Flandes. Sacar la mano o poner el cazo sin que nadie meta la pata durante mucho tiempo.

Poner en la picota. Momento en que el cabeza de turco pierde la cabeza.

Picotear. Sacar la mano o poner el cazo, pero poco, de forma que apenas se note.

Atragantarse. Sacar la mano o poner el cazo demasiadas veces, hasta convencerse de nunca se meterá la pata, y descubrir que finalmente todo el asunto se ha ido de las manos.

Poner la mano en el fuego. Algo que nadie debería hacer después de leer este artículo.

martes, 15 de mayo de 2012

Tibiezas

El llano en llamas. Del blog www.lacoctelera.net

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 10 de mayo de 2012

Esto no lo escribo yo. Lo escribió Juan Rulfo en un cuento sobre un gobernador que visitaba una población afectada por una catástrofe. En medio de un llano en llamas.

«Conciudadanos. Rememorando mi trayectoria, vivificando el único proceder de mis promesas. Ante esta tierra que visité como anónimo compañero de un candidato a la Presidencia, colaborador omnímodo de un hombre representativo cuya honradez no ha estado nunca desligada del contexto de sus manifestaciones políticas y que sí, en cambio, es firme glosa de principios democráticos en el supremo vínculo de unión con el pueblo, aunando a la austeridad de la que ha dado muestras la síntesis evidente de idealismo revolucionario nunca hasta ahora pleno de realizaciones y de certidumbres».

Cada vez que leo ese párrafo, le pongo cara a ese gobernador y me sale algún rostro del Bierzo o de León, o de media España, gente que maneja dinero público, que es dinero de todos, no lo olvidemos, y que le entregamos al Estado para que lo redistribuya. Y me pregunto si su honradez, la de todos ellos, habrá estado alguna vez desligada del contexto de sus manifestaciones políticas, o si habrán recibido comisiones bajo cuerda de contratistas interesados en adjudicarse alguna obra, si tendrán una caja negra con ingresos dudosos y ahora tienen que vencer la tentación de hacerlo aflorar con la anmistía fiscal de Rajoy.

Fotografía de JUAN RULFO

También me pregunto si alguna vez habrán acompañado esos gobernadores de los que les hablo a algún candidato a la Presidencia y habrán dicho algo parecido a lo que Rulfo ponía en boca de su personaje. «Fui parco en promesas como candidato, optando por prometer lo que únicamente podía cumplir y que al cristalizar, tradujérase en beneficio colectivo y no en subjuntivo, ni participio de una familia genérica de ciudadanos».

El cuento de Rulfo termina con un banquete, y un borracho, y una pelea, y una balacera muy grande. El final del nuestro, no se engañe, lo escribe usted cada vez que vota por esos gobernadores de verbo engorroso y mano muy larga, y luego mira a otro lado, aburrido por su oratoria, resignado porque están en todas partes