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viernes, 24 de octubre de 2014

Adán y Eva

Adán y Eva, un clásico de la pintura...
 

CUARTO CRECIENTE
Diario de León, Jueves 23 de octubre de 2014
 
Hay un programa en la tele donde dos parejas desnudan sus cuerpos y sus miserias. Adán y Eva, se llama. Y los protagonistas del espectáculo demuestran que además de ninguna ropa, tampoco tienen gran cosa en la cabeza.
 
En Adán y Eva no pixelan los desnudos. Pero la piel no escandaliza. Son las palabras de quienes se someten al escarnio público lo que de verdad asusta.
 
Una de las chicas dice que busca «un tío con buena economía porque yo siempre he vivido muy bien. Es importante que tenga un buen coche, a poder ser Mercedes o BMV porque yo nunca he conducido una gama inferior, y también quiero que sea un caballero, que siempre conduzca él y que pague las cenas, nada de hacerlo a medias». La otra chica seleccionada trabaja como maquilladora de cadáveres y quiere «un chico acicalado». Ella se ducha mucho, añade, y así se quita «la peste a muerto».
 
Uno de los chicos afirma que le gustan las chicas que huelen bien porque «yo huelo a hombre». Y su rival asegura que está «orgulloso de su miembro viril».
 
Uno dice que no lee, pero le gusta el arte. Otra responde que sí lee libros de Dan Brown, «donde cuenta cosas de Da Vinci y eso», pero no sabe que el Manzanares es un río que pasa por Madrid. «Me suena a fruta», reconoce.
 
Yo no he visto el programa. A las horas a las que se emite me pongo un clásico en DVD y me olvido de la caja tonta. Pero he leído en la prensa digital las frases del cuarteto. Y me entero de que el show ha sido un éxito de audiencia.
 
Luego me encuentro con una manifestación de quinientos estudiantes en Ponferrada. Quinientos chavales que piden un plan de futuro para el campus del Bierzo, el fin de los recortes, y claman contra la desigualdad; «el hijo del cantero, a la universidad», gritan.
 
Pienso entonces en los hijos de la maquilladora de cadáveres. Del que huele a hombre. Del que no lee libros. Y de la que busca un tío que le pague las cenas. Me pregunto si tendrán una oportunidad o volverán a ir desnudos por la vida, como sus padres. Y me doy cuenta del gran salto en la evolución social que tenemos a nuestro alcance; sólo hay que apagar la tele o cambiar de canal.

miércoles, 30 de julio de 2014

Cortezas


CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 24 de julio de 2014

El primer ministro de Francia, que nació en Barcelona, es socialista y defiende los recortes, ha pronunciado estos días una frase que da que pensar: «La izquierda puede morir si renuncia a gobernar, si renuncia al progreso».

Tiene miga la frase. Para que la izquierda gobierne, viene a decir Manuel Valls tiene que renunciar a sus principios. O lo que es lo mismo, no se puede gobernar con los principios de la izquierda.

De todo ello deduzco que, o bien Valls no es de izquierdas, o el socialismo se ha quedado en una corteza vacía.

Valls, que estos días ha venido de visita oficial a España, asegura que a los gobiernos que le precedieron en Francia «les faltó coraje» para recortar, como si Françoise Hollande no hubiera ganado las elecciones con un programa contrario al austericidio. Y su mensaje me recuerda peligrosamente al de nuestro presidente Zapatero, que en su momento fue una referencia para el socialismo europeo, y en mayo de 2010, presionado por la troika comunitaria, abrió la senda de los recortes en España, renunció a sus principios y empezó a cavar la fosa profunda donde se ha metido su partido.

Valls dirá que demostró coraje. Otros opinan —y yo me incluyo entre ellos— que le sucedió todo lo contrario. Tuvo un ataque de pánico. Claudicó ante los mercados. Pactó con el PP un cambio de la Constitución de espaldas a los ciudadanos. Y plegándose a las políticas neoliberales de Europa sólo empeoró las cosas.

Cuatro años después España está sumergida en la mayor crisis económica de su historia reciente, la derecha desmantela el Estado del Bienestar y rescata bancos con el dinero que quita de la Sanidad y de la Educación. Y el tijeretazo en los servicios públicos y en los derechos sociales no ha servido para reducir la deuda, ni para crear empleo. Al contrario, nos ha empobrecido tanto que terminaremos la legislatura con más parados que al principio y el déficit de nuestras cuentas ya ronda el cien por cien del Producto Interior Bruto.

Y parece que nadie le haya explicado a Manuel Valls por qué al día de hoy, los socialistas españoles tratan de resucitar un partido moribundo.

martes, 14 de enero de 2014

Frío

 
Un vórtice polar, fotografiado en 1987 por el Gobierno de los Estados Unidos
frente a las costas de Noruega. (FOTO: Wikipedia)

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 9 de enero de 2014
 
A treinta grados bajo cero, el cuerpo se congela en un minuto. El frío duele, dice la directora del Instituto de Medicina de Montaña, Anna Carceller, al hablar de las bajas temperaturas que asolan estos días el Noreste de los Estados Unidos, desde Nueva York a Chicago. Y advierte: la piel se hiela si está expuesta. Nariz, manos, y orejas sufren una sensación parecida a una lluvia de agujas cuando nada las protege.

Pero lo peor es la hipotermia. La bajada generalizada de la temperatura corporal. Primero empiezan los temblores. El cuerpo tirita. Las manos se entumecen. Los movimientos se vuelven más lentos, los pensamientos, más confusos. Las funciones vitales se ralentizan. Y poco a poco se pierde la conciencia. Es la muerte dulce, explica la doctora en un periódico de Madrid, porque uno no se da cuenta de que se está muriendo.
 
La solución pasa por las calorías. Comer buenos alimentos, hidratarse. olivdarse del alcohol y del tabaco, que no calientan nada. Al contrario. El alcohol es un vaso dilatador y ayuda a perder la temperatura. Y el tabaco tiene el mismo efecto en los pulmones.
 
Hay que aislarse, dice Carceller. Evitar que el frío entre por los pies. Mirar muy bien dónde se pisa.
 
Y no tirar la toalla. Alguien que parezca muerto por congelación puede revivir si recupera el calor.
 
 

El puente de Brooklyn, bajo la nieve. FOTO de JIM HENDERSON (Wikipedia)

 
Así estamos.
 
Congelados.
 
Como en Nueva York y Chicago.
 
Dos años helados. Afectados por recortes de derechos y libertades. Dos años expuestos a la doctrina de la troika. A la receta impuesta desde Europa para reducir el déficit. Pero también, y ese es el frío que más duele, a la idea clasista de la sociedad de quienes nos gobiernan y que nos hace retroceder tres décadas. Que contrae la economía para pagar la deuda. Que prioriza las autopistas al carbón y que aprieta a los pensionistas en lugar de combatir el fraude de las multinacionales con Hacienda. Decimos adiós al Estado del Bienestar y volvemos a los parches contra la pobreza.
 
Así que abrígense. Hagánse los muertos, pero conserven el calor. Que tenemos dos años por delante hasta que amaine la tormenta.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Involución

Así anunciaba The Economist uno de sus reportajes sobre la economía española
 
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 26 de diciembre de 2013
 
Pienso en todo lo que ha cambiado este país en el último año y no lo reconozco. Hoy tenemos menos derechos y menos libertades que hace doce meses. Y no ha estallado ninguna revolución.
 
Tenemos sueldos más bajos. Impuestos que gravan el consumo. Copago sanitario. Menos becas, matrículas más caras, universidades que se van convirtiendo en coto cerrado de quienes pueden pagarse una educación superior y que ahora tendrán menos rivales a la hora de competir por los empleos mejor remunerados. Subvenciones para colegios concertados que separan a los niños de las niñas. Colegios públicos que piden dinero a sus alumnos para pagar las fotocopias. O racionan la calefacción.
 
Tenemos empleos más precarios, despidos más baratos con la excusa de flexibilizar el mercado de trabajo. Tenemos seis millones de parados. Empresas sin crédito. Bancos sin ética que estafan a sus clientes más ancianos. Una Justicia alejada de los bolsillos vacíos.
 
Tenemos al jefe del Estado cuestionado, entre safaris y operaciones de cadera. Tenemos a la infanta rozando la imputación y a su marido con un pie en la cárcel. Tenemos al presidente del Gobierno asediado por el tesorero de su partido, que está en prisión, y la sospecha de que el dinero negro y las donaciones de empresarios en busca de favores han sido una práctica constante.
 
Tenemos jueces sin medios parra llegar a fondo de la corrupción. Demasiadas manos sucias. Y una manta de enorme de clientelismo y complicidades que lo tapa todo.
 
Y tenemos, finalmente, menos libertades. Un gobierno que no se siente aludido cuando la gente se queja y que ha pasado de dar la callada por respuesta a promover una Ley de Seguridad más restrictiva y recuperar el camión botijo. Ya es mala suerte que una de las pocas promesas que van a cumplir convierta en delito el derecho de la mujer a decidir si quiere continuar con un embarazo.
 
Y lo peor de todo es que vivimos otra vez acomplejados. Nos quieren hacer creer que la crisis es culpa nuestra. Si lo consiguen, habrán culminado la mayor involución que ha sufrido nuestro país desde la victoria de Franco.

viernes, 22 de noviembre de 2013

No estamos locos

Imagen promocional del libro de El Gran Wyoming

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 21 de noviembre de 2013
 
No le falta razón al Gran Wyoming cuando dice que los que nos gobiernan son los auténticos antisistema. "Los verdaderos antisistema no son los que llevan rastas y revientan una papelera. Esos no hacen un gran daño a la sociedad. Los que nos gobiernan son los auténticos antisistema, porque se meten en el sistema para destruirlo", ha afirmado el popular presentador de El Intermedio durante la presentación de su libro No estamos locos, que ofrece una versión alternativa de la historia reciente de nuestro país, construida sobre "un inmenso patio de huesos".
 
Tiene razón el Gran Wyoming. Todavía no hemos enterrado el franquismo. Ni hemos superado el trauma de la Guerra Civil. La Transición fue un apaño. Dejó tantos cabos sueltos que cuarenta años después todavía se vuelven contra nosotros, como latigazos.
 
"No estoy loco", dice el Gran Wyoming. Y asegura que nuestro Gobierno está utilizando la crisis como coartada para cambiar el sistema. Así es como han destruido el Estado de Bienestar.
 
Primero fue la reforma laboral, que ha resucitado la lucha de clases en lugar de crear empleo. Luego llegó la reforma de la Justicia, que aleja de los juzgados a quienes no pueden pagar el tasazo. Continuaron con los recortes en la Sanidad, el copago, y la privatización de hospitales. Los cambios también han afectado a la Educación, a las becas, a las pensiones, o las ayudas al carbón, un sector estratégico. De esta forma, dos años después de las elecciones que ganaron con un programa que no han cumplido, España está inmersa en una recesión, con seis millones de parados, sueldos más bajos, impuestos más elevados.
 
Y para acallar las protestas y desactivar los movimientos ciudadanos, ahora se proponen aprobar una Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana más represiva, que restrinja el derecho a la huelga, a la manifestación, incluso la libertad de expresión prohibiendo fotografiar a los antidisturbios.
 
Sin duda están cambiando el sistema desde dentro. Y lo están haciendo tan bien que alguien como el Gran Wyoming tiene que empezar diciendo que no está loco cuando escribe un libro para abrirnos los ojos.

viernes, 4 de octubre de 2013

Frases hechas

 

¿El Gobierno o la mayoría silenciosa?
Del blog www.vicenteluisrubio.blogspot.com

   
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 3 de octubre de 2013

El que calla, otorga, afirma un dicho popular al que parece haberse agarrado el Gobierno de Rajoy para continuar con su huida hacia delante. Peligrosa solución, invocar a una mayoría silenciosa que no protesta, que no se manifiesta en la calle, para dar por hecho que la política económica que están aplicando convence a la mayor parte de la población de este país.

Una política, les recuerdo, que ha priorizado la reducción de la deuda sobre la creación de empleo aplicando un recorte drástico del gasto público, de los servicios sociales, la Sanidad y la Educación, y que nos ha sumergido a todos en el pozo de la recesión. Austericidio, le han llamado.

Y es como la pescadilla que se muerde la cola. El resultado de toda esa austeridad ha sido un aumento del paro, una reducción de los ingresos del Estado, que tiene que pagar más prestaciones por desempleo, un aumento de los impuestos, y, lo que parecía más sagrado, lo que dijeron que nunca iban a tocar, un tijeretazo al gasto en las pensiones porque el sistema se vuelve insostenible.

No resulta extraño, por tanto, que este año tampoco haya dinero para la Fundación Ciudad de la Energía, un proyecto en el que nunca creyeron porque fue una apuesta personal de Zapatero, ni para la autovía entre Ponferrada y Orense, a pesar de que los parlamentarios y los alcaldes del PP no se cansaron de reclamarla cuando gobernaban los socialistas.

Y es que no se puede escupir al aire.

El argumento del Gobierno es muy retorcido. Si no estás contra mí, estás conmigo, nos vienen a decir, invirtiendo el significado de otra expresión común en nuestro lenguaje.

Da igual cuántas manifestaciones de protesta se convoquen. Es indiferente cuánta gente se eche a la calle. Mientras no supongan el 51 por ciento de la población, el Gobierno ha dicho que no se dará por aludido.

Y me recuerda el Gobierno de Rajoy a una avestruz que esconde la cabeza en un agujero de tierra para no ver que los problemas crecen y le asedian. Habrá que hacer más ruido para que salgan de su madriguera. Y a los que se quedan en casa les digo que el que no llora no mama.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Los mejores del mundo

 

Iker Casillas, maestro en la portería. Fotografía de Майоров Владимир


CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 19 de septiembre de 2013

Podemos sentirnos orgullosos de nosotros mismos. Tenemos al jugador de fútbol de moda. El más caro del mundo. También tenemos al que mas cobra. Y al que más goles mete. Tenemos, sin duda, al mejor jugador del planeta haciendo regates por los campos fútbol de nuestra liga.

Tenemos al mejor portero de la historia. Da igual que lo hayan arrinconado en el banquillo por la herencia envenenada de su entrenador anterior, que no tragaba con su integridad. Que le quiten lo bailado.

También tenemos al mejor entrenador del mundo al frente de nuestra selección. Aunque el presidente que ha comprado al jugador que más cobra en el mundo y al jugador de moda pensara que al club más grande del mundo, o eso dicen sus aficionados, donde sólo se pueden presentar a las elecciones los millonarios, le hacía falta alguien más moderno en el banquillo.

Así que tenemos todo lo necesario para que nos invada el orgullo. ¡Somos los campeones del mundo!

Quizá por eso nos cuesta tanto salir a la calle a quejarnos.

Porque tenemos un récord de parados. Seiscientos mil estudiantes sin beca de libros. Tasas que alejan de la Universidad a los hijos de desempleados o de trabajadores que no llegan a final de mes porque tienen el sueldo congelado, o recortado, o pendiente de cobro porque su empresa está pasando por apuros. Tasas que nos devuelven a una sociedad clasista y desigual, a aquella España vieja donde sólo estudiaban los que podían pagarse una carrera sin ayudas.

Y tenemos una sanidad privatizada. O cofinanciada. O noqueada. Tenemos una Ley de Dependencia que sólo existe en el papel. Y un Gobierno de eufemismos, que llama ahorro a los recortes y que vive cercado por la corrupción. Después de tocar la Sanidad y la Educación (y la minería del carbón) se atreve ahora con las pensiones. El último colchón que nos quedaba.

Pero no pasa nada. No está en nuestra mano cambiar las cosas. A las ocho y media empieza el partido del siglo. Y Casillas saldrá de titular.

viernes, 10 de mayo de 2013

Vértigo

 
Cartel minimalista de la película de Hitchcock

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 9 de mayo de 2013

Al principio me indignaron. Ahora empiezan a asustarme.
 
El ministro del Interior ha dicho que "el aborto tiene algo que ver con ETA". Y aunque después ha rectificado en una nota, y ha negado que quisiera establecer una comparación entre las mujeres que abortan y los terroristas que matan inocentes, sus declaraciones recuerdan peligrosamente a los recientes intentos del PP por asociar el movimiento contra los desahucios con la kale borroka y con el nazismo.
 
Estamos retrocediendo treinta años. O más. En economía, en libertades y en derechos. Vamos camino de ser un país de camareros, que otra vez espera la llegada del turista extranjero cada verano. Un país de pueblos envejecidos y jóvenes emigrados, como en otros tiempos. Y la provincia de León es un buen ejemplo.
 
Una nación de empleo precario, de economía sumergida y pensionistas que sostienen a toda la familia. O todavía peor, un país más inseguro -la pobreza siempre degrada la convivencia- con asaltos a farmacias como el que sufrió Ponferrada la semana pasada, tan parecido a los argumentos de aquellas películas de navajeros de los años ochenta. Y donde unos son más iguales que otros ante la ley.
 
Un país sin crédito. Por mucho que baje la prima de riesgo. Un país dócil. Colonizado. Que no pinta nada en Europa.
 
Un país al que se le mueren los enfermos en las listas de espera, y en el Bierzo tenemos dos casos recientes. Donde quitan las prótesis a los pacientes que no pueden pagarlas. Una nación que encierra a los inmigrantes ilegales en centros de detención. Y no se avergüenza.
 
Pero lo del aborto ya es demasiado. El paso atrás de la reforma de Gallardón, que sólo satisface a los sectores más rancios de la Iglesia y obligará a las mujeres a viajar al extranjero, si tienen dinero, o a poner su salud en riesgo, mete tanto miedo que empiezo a preguntarme si el día en que la mayoría de este país dio su confianza a Rajoy en las urnas -y sólo ha pasado un año y medio- no metió su voto en una máquina del tiempo. La palanca apuntaba hacia el pasado. Pero el presidente, y eso es lo que da más vértigo, ya ha dicho que nos movemos en el rumbo correcto.

viernes, 26 de abril de 2013

Austericidio

Dibujo de EDUARDO ESTRADA, en El País

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 25 de abril de 2013

Juan Vicente Herrera ha usado una palabra nueva, austericidio, para definir lo que nos pasa. Austericida es aquel que ahoga la economía con una política de austeridad a toda costa. Y ha dicho el presidente de Castilla y León, con un casco de minero en la mano, que la recuperación sólo llegará cuando seamos capaces de crear empleo.

Herrera ha tenido un brote keynesiano. Y es de agradecer porque pertenece al mismo partido que nos gobierna desde hace un año y medio, ese que ha hecho de la austeridad su santo y seña. Ese que tiene como prioridad pagar la deuda y reducir el déficit. Ese que parece embarcado en una huida hacia delante y no quiere ver que es precisamente su política austericida -que sigue a rajatabla las líneas que marca Alemania en Europa- la que ha provocado que el paro haya aumentando todavía más desde que están en el Gobierno y hoy haya seis millones de desempleados en España.

A Herrera le entregaron un casco el pasado martes en la fiesta de Villalar para que no se olvide de los mineros, convertidos en uno de los símbolos de la recesión. Debería juntarlo con el que le ofrecieron el verano pasado en el Congreso a Mariano Rajoy, que no se da por aludido y sigue usando a su antecesor en el cargo, el desaparecido José Luis Rodríguez Zapatero, como coartada para todo.

Y si alguien ha gripado el motor de la economía española es Mariano Rajoy. Después de un año y medio en el Gobierno, su receta para crear empleo -la reforma laboral que ha dejado a los trabajadores sin derechos- no ha funcionado. Y su apuesta para recortar el déficit reduciendo el gasto público -a costa de la Sanidad y la Eduación- y aumentando los impuestos, sólo ha servido para retraer el consumo, destruir más empleo y poner en peligro el sistema de pensiones sin que crezcan los ingresos del Estado.

Porque Mariano Rajoy -ejecutor del austericidio que nos impone Bruselas- nos ha encerrado a todos en un círculo vicioso. En una espiral de recortes. En un pozo de impuestos que no toca fondo y que ha empujado al PIB a una caída en barrena. Y es una lástima que neologismos como los de Herrera no le suenen más cerca.
 

Y EN ESTE ENLACE, LA COLUMNA LEÍDA EN FÓRMULA HIT BIERZO

martes, 5 de febrero de 2013

¡A la carretera!

Sección de autopista en degradado azul. ANDREA CRISANTE
 
CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 29 de noviembre de 2012
 
Minería estrangulada. Precios agroalimentarios por los suelos. Educación para quien pueda pagarla. Justicia para quienes tienen dinero. Cultura desaparecida. Sanidad recortada. Sanidad pública privatizada.
 
Servicios sociales en el alambre. Caridad en lugar de derechos universales. Limosnas para calmar conciencias. «¡Qué se jodan!», se le escapa a una diputada. «Los pobres usan los subsidios para comprar televisores de plasma», acusa otra igual de bocazas.
 
Y entre tanta marejada de tijeretazos, tanto esfuerzo por desmantelar los servicios públicos de forma controlada por una oligarquía que no los considera necesarios. Entre todas las subidas de impuestos y bajadas de sueldos que están minando la estabilidad de la clase media. Entre tanto amago de reducir el derecho a la huelga y de demonizar a los sindicatos. De mantener una reforma laboral que no crea empleo y que convierte a los trabajadores en semiesclavos.
 
Entre tantas ganas como tienen de denunciar a los periodistas que graban las cargas policiales cuando la gente se echa a la calle —y una reportera de la Sexta que cubría una protesta contra los desahucios en Sevilla ya lo ha sufrido en sus propias carnes—.
 
Entre tanto copago y repago y un euro por receta. Y gente triste que protesta o gente que ni siquiera lo intenta porque se queda en casa, desanimada y luego el Gobierno interpreta que están de acuerdo con lo que hace porque no se les ve quejarse.
 
Entre tanta hipocresía y tanta miseria y tanta falta de respeto por los valores sobre los que se asienta esta democracia —nos cambiaron la Constitución sin un referéndum, no dijeron la verdad durante la campaña— resulta que nuestro Gobierno —ese que prefiere subir impuestos y aprobar amnistías fiscales a combatir con más empeño el fraude de las grandes fortunas que esconden su dinero en paraísos contables, o diseñan ingenierías financieras para pagar menos—, nuestro Gobierno, repito, ha decidido aumentar las ayudas para rescatar a las autopistas de peaje. ¡Pero qué gran acierto! ¡Qué gran medida para sacarnos de la crisis y crear empleo! Toooodos a la carretera...
 
 
 
  
CUARTO CRECIENTE,  EN FÓRMULA HIT BIERZO. 107.3 FM
 
Esta fue la primera columna que radiaron los compañeros de Fórmula Hit Bierzo, la emisora municipal de Bembibre, que cada jueves mantiene una sección con mis textos de opinión en Diario de León. "¡A la carretera!", la leyó un locutor, pero la mayoría de los siguientes artículos los estoy leyendo yo y siempre que mi trabajo en el periódico -que es quien me paga a final de mes- me lo permite, procuro acudir al estudio para que la grabación de voz sea más limpia. Si vivís en el Bierzo, me podéis escuchar en el dial 107.3 de FM, en torno a las 13.00 horas.
 
 

lunes, 29 de octubre de 2012

Pinchazo

Si España fuera una rueda.... (del blog www.clubgr10.es)

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 13 de septiembre de 2012

Escucho una voz. Dice que para empezar a correr tenemos que cortarnos las piernas. Y yo, que voy en carretera, me pregunto cuánta distancia sería capaz de recorrer si a mi coche le quitaran las ruedas de repente.
 
Escucho una voz. Es Mariano Rajoy, claro, le están entrevistando en Televisión Española y sus palabras se cuelan en mi coche a través del dial de la radio. Mariano Rajoy no ha dicho exactamente que tenemos que amputarnos las piernas, pero eso es lo que le he entendido yo conduciendo por la meseta, con el sol de frente, deslumbrándome mientras se esconde detrás de un cartel. «Para crecer y crear empleo, tenemos que reducir el déficit», es la frase de Rajoy.
 
Rajoy, justo antes de la entrevista. 10 de septiembre. (Foto SUSANA VERA. REUTERS)
 
Y me dan ganas de dar la vuelta, conducir hasta Madrid, detenerme en el aparcamiento de Televisión Española, pedir permiso para entrar en el plató donde le están entrevistando y preguntarle al presidente —porque tengo algunas preguntas quemándome en la boca y nadie se las está formulando— ¿cómo diablos, señor Rajoy, piensa usted reducir el déficit si el Gobierno ingresa menos? ¿No se da cuenta, señor Rajoy, de que el Gobierno ingresa menos porque hay menos gente que paga impuestos? ¿No se da cuenta, señor Rajoy, de que hay menos gente que paga impuestos porque hay más gente en el paro? ¿No ve que hay menos gente trabajando, menos trabajadores cotizando a la Seguridad Social, sosteniendo el sistema de pensiones, y cada vez más parados cobrado prestaciones, porque sus recortes están ahogando la economía, están asfixiando el crecimiento, están aumentando el desempleo? ¿A dónde nos está llevando, señor Rajoy? ¿En qué abismo nos está metiendo? ¡¿Pero cómo pretende crecer si nos está amputando las piernas, correr si nos está quitando las ruedas, volar si nos ha cortado usted las alas, señor Rajoy?!
 
De verdad, me dan ganas de dar la vuelta en el siguiente cambio de sentido para ir a cantarle a Rajoy las cuarenta en bastos. ¿No se da cuenta, acaso?
 
Y en eso voy pensando, en preguntarle todo eso al presidente del Gobierno, cuando noto que el volante se me va de las manos y tengo que hacer un esfuerzo para aparcar el coche en la cuenta porque he pinchado.

lunes, 20 de agosto de 2012

Parábola del gallinero

A poner huevos. Del blog www.cuentosfabulasmitosyrelatos.blogspot.com


CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 19 de julio de 2012

Imagínense que España es una granja de gallinas que ponen huevos de oro. Imagínense que cada gallina pone diez huevos de oro al día y el granjero que las cuida, entusiasmado, empieza a comprar a diario productos que valen el equivalente de veinte huevos por cada gallina ponedora que tiene a su cargo. Los paga a crédito, claro.

Pero imagínense que al granjero le piden, de repente, que salde la deuda que ha estado acumulando porque ha crecido demasiado y los acreedores temen que no sea capaz de pagarla.
Horror.

Supongo que no les cuesta nada imaginarse al granjero, que es un poco bruto, exprimiendo a las gallinas de los huevos de oro, que somos todos nosotros, para que en lugar de diez huevos, nos salgan a cada gallina veinte huevos por el ojete.

Imagínense, claro, lo que pasa a continuación. Las gallinas, asfixiadas, ponemos sólo cinco huevos y los acreedores del granjero montan en cólera.

Imagínense la reacción del granjero, que ya les he dicho que es un poco bruto. En lugar de pedir más tiempo a sus acreedores para que las gallinas podamos recuperarnos del susto, sigue apretándonos por el cuello para que pongamos más huevos, hasta dejarnos sin aire, sin huevos, sin oro en las tripas, estranguladas en el corral.

Hay que ser bastante bruto, señor granjero-Rajoy, para no darse cuenta de que nos está apretando tanto a las gallinas que hemos puesto menos huevos.

Hay que ser bruto del todo, señor Rajoy, para no ver que si nos sigue apretando, se habrán acabado los huevos, se habrán acabado las gallinas y no quedará nadie en el gallinero, nadie señor Rajoy, para pagar la deuda: ni mineros del carbón, ni maestros de la escuela pública, ni bomberos, ni funcionarios de la Administración, ni policías, ni autónomos, ni asalariados, ni emprendedores, ni obreros, ni pequeños empresarios, ni compañías de teatro, ni exhibidores de cine, ni actores, ni clase media, ni universitarios, ni periodistas para contarlo.

Está siendo tan torpe con su política de recortes, señor Rajoy, que lo único que se me ocurre es que en realidad no sea usted el granjero que creemos, el que nos daba pienso a las gallinas del gallinero, sino un empleado de los acreedores, que le han embargado la casa, el coche y el tractor al verdadero granjero. Y como no entiende nada de gallinas, ni de huevos, ahora quiere estrangularnos a todos para sacarle el último rendimiento a la carne de gallina y hacer un caldo con nosotros.

Y ahora gallinas de España, gallinas ponedoras de huevos de oro, gallinas silenciosas, gallinas cogidas del gaznate por el falso granjero, cacareemos todas a coro, antes de que nos falte el aire.

martes, 7 de agosto de 2012

Coraje

La Marcha Negra en Madrid, la noche del martes 10 de julio de 2012
Del blog www.tierraylibertadmojacar.blogspot.com.es


CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 12 de julio de 2012

Ayer fue un día de palmas. Palmas en el Congreso y palmas en La Castellana. Palmas de los diputados del Gobierno, ovacionando a Rajoy. Y palmas de los simpatizantes de la Marcha Negra, aplaudiendo a los mineros.

Las palmas de los diputados (del Gobierno) aplaudían el «coraje» del presidente, y esa es la palabra que emplearon, por atreverse a anunciar el ajuste más duro de nuestra historia democrática aún a costa de incumplir sus promesas electorales. Todo por el bien de España. A que les suena...

Las palmas que animaban a los mineros ayer en La Castellana reconocían otro tipo de coraje. Habían empezado la noche anterior en Ciudad Universitaria. Habían continuado bajo el Arco de la Victoria (la de Franco). Y habían seguido en la calle Princesa y en la plaza de España, en la Gran Vía y en la calle de Alcalá, hasta reventar en la Puerta del Sol, el epicentro de todas las quejas, donde a las dos de la madrugada de un día laborable, una multitud aguardaba la llegada de la mancha de luz que formaban los mineros para envolverles en aplausos.

No exagero.

Había admiración en esos aplausos. Eran los aplausos de sus familiares y de sus paisanos, por supuesto. Pero también, de los bomberos de Madrid, que se habían puesto su propio casco. De los indignados del 15M, de los funcionarios -y aún no sabían que unas horas después se quedarían sin la paga extra de Navidad-, de los profesores de la escuela pública, vestidos con camisetas verdes, de los anarcosindicalistas de la CGT, que también clamaban contra los sindicatos mayoritarios, de los estudiantes que reciben una beca y pueden perderla, de los enmascarados de Anonymus y de ciudadanos sin nombre que se echaron a la calle, retrasando la hora de acostarse, para no perderse el paso de doscientos mineros que hace dos semanas empezaron a caminar defendiendo la dignidad de su trabajo y han acabado convertidos en un símbolo contra los recortes.

Está claro que esta crisis es una cuestión de co...razón y de co...raje.

El que le falta al Gobierno por no tener la dignidad de reunirse con los mineros después de la marcha. Y el que le falta a Rajoy, -como ya le faltó a Zapatero, no se engañen- para defender su programa a contracorriente de Europa. O para admitir que se han equivocado con el carbón. Y que han metido la pata con la deuda y con el crecimiento, porque difícilmente se puede reducir el déficit si cada vez hay menos ingresos porque hay menos contribuyentes que paguen impuestos, y difícilmente se puede crear empleo si la gente consume menos.

Eso, y no recibir una ovación de sus palmeros después de reconocer que hemos perdido nuestra soberanía económica, sería una verdadera lección de coraje.

martes, 8 de mayo de 2012

Claveles

Soldados portugueses durante la Revolución de los Claveles. 1974.

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 26 de abril de 2012

Abro el periódico y se escapan todos los tantos por ciento de las páginas. Leo, por ejemplo, que la zona azul se extiende por Ponferrada como una riada y suben las tarifas para estacionar un veinticinco por ciento. Sigo leyendo y me entero de que el número de hipotecas cayó en León un sesenta y nueve por ciento. O que la reforma laboral también dispara los ERE en la provincia un trescientos sesenta y nueve por ciento. Y cierro el periódico, agobiado de tanto tanto por ciento libre.

Más tarde caigo en la tentación y enciendo el ordenador. La prensa digital me escupe los mismos porcentajes y alguno todavía peor. La recesión, leo, hace caer los ingresos del Estado un veinticinco por ciento. Vamos de tropiezo en tropiezo, pienso. Pero entonces veo que el déficit generado por el nuevo Gobierno alcanza el uno coma ochenta y cinco por ciento hasta marzo. Y ya no pienso que estemos tropezando con algo. Lo que estamos es zancadilleándonos a nosotros mismos.

Saber que no estamos solos en el pozo tampoco es un consuelo. Otros países de nuestro entorno también son esclavos de los porcentajes, como Portugal, donde el PIB ha caído un tres coma tres por ciento y el desempleo ha subido al quince por ciento después de que la Unión Europea acudiera al rescate con un préstamo de 78.000 millones de euros.


Del blog Negro sobre blanco.

Y pesan tanto sus tantos por ciento que nuestros vecinos empiezan a preguntarse si no será necesaria una nueva Revolución de los Claveles que acabe con la dictadura de los recortes. Ayer, sin ir más lejos, ninguno de los capitales de abril que hace 28 años terminaron de forma pacífica con el régimen de Salazar participó en la conmemoración oficial de la efeméride. «El rumbo político protege los privilegios, agrava la pobreza y desvaloriza el trabajo», se ha justificado Vasco Lourenço, que preside la Asociación 25 de Abril, convertida en una referencia moral para los lusos.

Nuestros porcentajes son más pesados, pienso, aunque no nos hayan rescatado. Y me doy cuenta de que en este país sin referentes a los que agarrarse, los únicos claveles que he visto estos días son los que han repartido en algunas ferias del libro como la de Ponferrada.

jueves, 19 de abril de 2012

La riada


El río Sil, desde el puente de La Puebla en Ponferrada. Acuarela de NICOLÁS SOLANA


CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 12 de abril de 2012


En el año 1696, la riada estuvo a punto de llevarse por delante el viejo puente de La Puebla. El Sil bajaba sin gobierno y sin escolleras, sin una presa que regulara su caudal, y el viejo puente de piedra, construido sobre la estructura del antiguo puente de hierro medieval —aunque de hierro, seguramente sólo tuviera las cadenas que cerraban el paso a los arrieros que no pagaban el portazgo— tenía un vano demasiado pequeño para dejar pasar toda la crecida de las lluvias.

Como el puente era un obstáculo para el río y un peligro para los caminantes, los ponferradinos decidieron construir uno nuevo, más grande, más ancho, más alto. Y ese es el puente que unió las dos orillas de la ciudad hasta 1961, cuando una nueva reforma le ensanchó el tablero para darle más fluidez al tráfico.

Lo cuenta Vicente Fernández en un libro monumental. Más de ochocientas páginas sobre las construcciones civiles, religiosas e industriales de Ponferrada y sobre la mentalidad de los hombres que las levantaron. Ponferrada, dice el historiador, es «una ciudad que se ha hecho a sí misma» porque la mayor parte de su patrimonio lo han financiado y lo han edificado sus propios habitantes. Por eso ha crecido cuando otras poblaciones de su entorno con más historia se quedaban atrás.

Uno de los iconos contra los recortes en Educación.


No parece mal ejemplo, ese espíritu que Tito Fernández encuentra detrás de las piedras de Ponferrada, de sus gentes y de su historia, ahora que se nos echa encima otra riada ingobernable y no hay escolleras presupuestarias ni reformas constitucionales que la encaucen.

Es la crecida de los mercados, tan voraces que no entienden de recortes, del río revuelto de la prima de riesgo, que asusta tanto al Gobierno que Rajoy está dispuesto a rebasar todas las líneas rojas con tal de permanecer en el euro y evitar que la Unión Europea nos intervenga.

Y si es verdad que estamos con el agua al cuello, que la riada es tan grande que ni siquiera los pilares de la Sanidad y de la Educación están a salvo, quizás ha llegado el momento de derribar el puente viejo, que tanto nos aprieta, y construir uno nuevo, más alto, más grande, que nos libere de los especuladores. Antes de que el río nos lleve.

lunes, 9 de abril de 2012

Cultura


Del blog http://www.uac.uniondeactoresdecanarias.es/

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 29 de marzo de 2012

No recorten en Cultura, por favor. No es menos necesaria que la Sanidad o la Educación. Quiten dinero de Defensa, dejen de fabricar armas y fragatas y aviones, municiones para alimentar guerras en el tercer mundo. Olvídense de construir aeropuertos sin viajeros, trenes de alta velocidad que no llegan a su destino, autopistas de peaje, pabellones deportivos que nadie usa, polígonos industriales sin empresas, carreteras perdidas, estaciones de esquí en montañas donde nunca nieva.

No. No recorten en Cultura. Es lo que nos hace libres. De verdad. Ya sé que es una frase bonita, un poco ingenua. La Cultura nos hace libres. Pero es cierta.

Y es lo que nos diferencia de las bestias. Lo decía el otro día Rogelio Blanco, ex director general del Libro. La Cultura, aseguraba, convierte al hombre en el ser más evolucionado de todas las especies que pueblan la Tierra. Un perro puede ser fiel, un gato, interesado, una loba, protectora con sus cachorros, pero no hay ningún animal, excepto el hombre —porque seguimos siendo animales, no lo olviden, incapaces de erradicar la violencia, el hambre y las desigualdades, aunque vivamos en una manada aparentemente armoniosa— que sea capaz de expresarse, de fabular, de crear mundos. Es algo tan evidente que no lo valoramos.


Del blog http://www.asambleadelicias.blogspot.com/

Así que no conviertan la Cultura en un mercado. No entierren aquellas manifestaciones culturales que no logren una rentabilidad económica inmediata. La Cultura no puede medirse en la misma balanza que el dinero. Su efecto no tiene nada que ver con un estómago lleno. Llena más bien la cabeza y perdónenme otra vez la ingenuidad, a veces también el corazón.

No. No recorten en Cultura, por favor. No nos corten las alas. No nos recorten la capacidad de soñar o de caer en abismos profundos. No nos limiten. No nos quiten la claves para comprendernos. Para entender lo que somos. Para darle sentido a lo que somos y a lo que hacemos.

Escribo todo esto porque los libreros de Ponferrada han tenido que recurrir a patrocinadores privados para salvar la Feria del Libro de este año. Y no deja de ser una derrota que la Cultura, con mayúsculas, sea siempre lo primero de lo que prescindimos.