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viernes, 13 de septiembre de 2013

Ayer


Viñeta de QUINO.

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 12 de septiembre de 2013

Ayer hizo cien años que el intrépido aviador francés Leónce Garnier voló sobre los cielos de Ponferrada.

Llovió sobre Madrid y una gotera en el Congreso de los Diputados humedeció la primera sesión de sus señorías después de las vacaciones.

Ayer se cumplieron doce años desde que Al Qaeda estrelló dos aviones contra las Torres Gemelas y cambió el mundo. Nos metió el miedo en el cuerpo. Y desde entonces, pisar un aeropuerto no ha vuelto a ser lo mismo.

Ayer se celebró la Diada en Cataluña y una enorme cadena humana reclamó una consulta sobre la independencia.

En Madrid, todavía les duraba la resaca de la derrota en la elección de la sede de los Juegos Olímpicos. Y nadie sabía si culpar a los sobres de Bárcenas o a los Eres de Andalucía, a la desconfianza en nuestra economía -nos han convertido en un país pobre y la austeridad no casa bien con un acontecimiento internacional- o al relaxing café con leche de Ana Botella, la alcaldesa por accidente.

Ayer se cumplieron cien años del segundo vuelo de un aviador sobre el Bierzo. Y ciento uno desde el primero. Había sido otro intrépido francés, apellidado Lacombe, el que se había llevado los honores y si se descuida, las cabezas de dieciocho espectadores que observaban sus acrobacias en la pradera del Campo de la Cruz y que notaron tan cerca las alas del avión del pionero que tuvieron que ser atendidos de heridas y contusiones, según cuentan las crónicas de la época.

También ayer se hablaba en León del fiasco del aeropuerto, que nunca ha tenido suficientes vuelos.

Y ayer discutían en Ponferrada sobre el carbón limpio trescientos veinte expertos de todo el mundo. Lo hacían en un teatro. Y en un castillo.

Así que ayer no fue un día cualquiera. Ayer, 11 de septiembre de 2013, la Junta de Castilla y León anunció que aprobará un plan de residuos que abre la puerta a la incineración de neumáticos, de plásticos y fragmentos de vehículos en la cementera de Cosmos en Toral de los Vados. Tal día como ayer, recuérdenlo, cuando dejen de ver pimientos del Bierzo en el supermercado. Y la mencía se pudra en los viñedos.

jueves, 1 de marzo de 2012

Vertedero de vientos

La basura que nos rodea. Del blog astrofotograncanaria.blogspot.com

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 1 de marzo de 2012

No llueve. No sopla el viento. Y ya no es un sombrero. Es una auténtica manta de veneno lo que flota sobre nuestras cabezas este invierno.

Me refiero, otra vez, a la nube de contaminación que sobrevuela el Bierzo. De noche parece un banco de niebla que envuelve a la comarca en una atmósfera de misterio. Pero no hay nada mágico detrás de tanta polución. Sólo algunas chimeneas industriales quemando carbón, fabricando cemento, moldeando acero. Y algún incendio forestal, calcinando matorral en los montes después de un invierno muy seco.

Nos guste o no, vivimos de esas chimeneas. No podemos cerrar la térmica de Endesa, ni la de Anllares, ni la cementera de Cosmos, ni la acería de Roldán. El Bierzo ya se está convirtiendo en un erial para el empleo.

Y depositar esperanzas a corto plazo en las investigaciones sobre la combustión limpia del carbón es de ingenuos. Faltan muchos años, demasiados, para saber si la tecnología que está desarrollando la Fundación Ciudad de la Energía para capturar las emisiones de dióxido de carbono y encerrarlas en almacenes geológicos puede ser efectiva.


La huella que dejamos. Del blog www.clubdarwin.net


Así que estamos metidos en un pozo. En un agujero donde no corre el aire. Un vertedero de vientos. Un cementerio de partículas en suspensión. Una hoya de contaminación rodeada de nieve.

Aquí tenemos más casos de cáncer de lo normal, ya lo he contado. Aquí han querido instalar una planta de zinc en Cubillos, un vertedero de residuos en Matachana y una incineradora para quemar lodos y plásticos y neumáticos y grasas animales en Toral de los Vados. Como si no tuviéramos bastante.

Y chocamos contra un gigante. Porque Cimpor, la multinacional portuguesa que ha querido y todavía quiere incinerar residuos en su cementera berciana, es un gigante con mucho dinero y buenos estrategas. Así es como ha logrado dividir al movimiento opuesto a la incineradora —tan heterogéneo y tan sensible a las presiones— apostando por la quema de biomasa, pero sin renunciar a nada. Y ya va siendo hora, digo yo, de que todo el Bierzo tire de la manta.

jueves, 23 de febrero de 2012

Incinerados

Fotomontaje de un grupo contrario a otra incineradora. La de Zubieta, en Guipúzcoa

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 23 de febrero de 2012

Este invierno seco y soleado, con las centrales térmicas funcionando a pleno rendimiento, un sombrero anaranjado de polución se derrama sobre el cielo del Bierzo. Se ve desde cualquier parte.

Esa nube de contaminación ya flotaba en el aire cuando hace 14 años, el hematólogo del Hospital del Bierzo José Antonio Rodríguez García comenzó a escribir su tesis doctoral sobre la incidencia del cáncer en la sangre; un estudio que tras analizar a 488 pacientes, le sirvió en 2010 para obtener un sobresaliente cum laude de la Universidad de León. Académicamente no podía llegar más alto.

Sus conclusiones fueron demoledoras. No sólo demostró que el número de enfermos de leucemias en el Bierzo supera la media nacional, sino que vinculó la alta prevalencia de las enfermedades de la sangre con la elevada contaminación de la comarca. Y ahora cito extractos de su tesis publicados por este periódico en 2010. «Residir a menos de 7,5 kilómetros de las centrales térmicas del Bierzo parece suponer un mayor riesgo de desarrollar una leucemia aguda mieloblástica o un mieloma múltiple. Residir en el entorno del conglomerado de alta tensión eléctrica también podría suponer un aumento del riesgo para el desarrollo de leucemias agudas mieloblásticas».

Un activista de Bierzo Aire Limpio, ante la cementera de Toral.
De la web www.bierzoairelimpio.org

Y hay más. «Residir a menos de 10 kilómetros de la principal cementera o acería del Bierzo podría suponer un mayor riesgo de desarrollar un linfoma no hodkiniano». Rodríguez acababa recomendando realizar un estudio más profundo «para aclarar de forma definitiva si residir en alguna de las zonas del Bierzo más expuestas a tóxicos ambientales supone, como parece, un auténtico riesgo para la salud de los habitantes».

Dos años después, la Junta de Castilla y León no sólo no ha realizado el estudio epidemiológico que pedía el doctor Rodríguez, sino que la semana que viene autorizará la quema de biomasa en la cementera de Toral, algo que, advierte la asociación Salvemos el Bierzo, abrirá la puerta a la incineración de residuos —y la empresa ha confirmado que sigue empeñada en ello—, a la emisión de nuevos contaminantes y en definitiva, al aumento del riesgo de contraer cáncer.

Para quitarse el sombrero, oiga.

sábado, 14 de enero de 2012

La piel del lobo

Es la térmica de Compostilla entre la niebla, la cementera no tiene chimeneas tan altas
De la web http://www.bierzoairelimpio.org/ y http://www.fotografiasdelbierzo.com/

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 29 de diciembre de 2011

Yo no me fío. Nos ha dado demasiados motivos para desconfiar. Estoy hablando de Cosmos, la cementera de Toral de los Vados, y de su intención de incinerar biomasa forestal.

No me lo creo, de verdad. Hace seis meses fue necesario movilizar a los bercianos, reunir a ocho mil personas en las calles de Ponferrada a pocos días de las elecciones municipales y autonómicas para que la Junta de Castilla y León se diera por aludida y rectificara la autorización provisional que le había concedido a la cementera en el año 2008 para incinerar residuos en pruebas.

Fue necesario que el sector agroalimentario se uniera a los ecologistas, que peligraran el vino y los frutales además del aire, que un experto en la lucha contra el cáncer como Ángel Alonso advirtiera de los riesgos para la salud de las dioxinas producidas por la quema de neumáticos o harinas cárnicas, o plásticos, o lodos de la depuración de aguas, y que alguien tan respetado como el empresario Jose Luis Prada diera la cara como portavoz de un movimiento hetereogéneo para que la administración se tomara la protesta del Bierzo contra la incineración en serio.


Cartel de las jornadas sobre Contaminación y Salud que Bierzo
Aire Limpio ya organizó en Ponferrada en 2009.

Me cuesta creerlo. Seis meses después de todo aquel revuelo, cuando ya no hay riesgo de que la incineración altere los resultados electorales, ni en las elecciones municipales, ni en las autonómicas, ni en las generales, en plena tregua de Navidad, la empresa reaparece con la fe del converso y anuncia que usará la biomasa como alternativa a «una parte» de los combustibles fósiles que emplea en la cementera —coque de petróleo, hulla y carbón— para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Si de verdad renuncia al coque, a la hulla y al carbón, que todavía no es una energía limpia por mucho que se empeñe en investigar la Ciuden, bienvenido sea el cambio de sensibilidad.

Pero yo no me lo creo. No les concedo el beneficio de la duda. No mientras la Junta no aclare si la autorización para quemar biomasa puede abrir la puerta, sigilosamente, a la incineración de residuos más nocivos. Y en tanto no sea así, seguiré pensando que detrás de la solicitud de Cosmos sólo hay un lobo con piel de cordero.


EL LOBO ENSEÑA LOS DIENTES

Sólo un día después de que saliera publicada esta columna en el Diario de León, un portavoz de Cosmos reconocía que no tienen intención de renunciar a la quema de residuos a largo plazo. La rentabilidad económica, lo dejan claro, está por encima la salud y el Medio Ambiente. Sólo están dejando que pase el tiempo...

martes, 21 de junio de 2011

Aberraciones

Kim Phúc, quemada, desnuda, huyendo de la localidad de Trang Bang,
atacada con napalm el 8 de junio de 1972.
Foto de Nick Ut (Associated Press) Premio Pulitzer en 1973

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. 21 de junio de 2011

Entre 1962 y 1971, los Estados Unidos arrojaron más de 11 millones de litros de herbicidas sobre 3.181 aldeas de Vietnam para abrasar las cosechas y deforestar la selva donde se emboscaba el Vietcong, que usaba la geografía de su país para enfrentarse al ejército mejor equipado del mundo. Son las cifras de un informe oficial sobre una de las mayores aberraciones que ha cometido el hombre en los últimos cincuenta años; el uso de armas químicas en la guerra de Vietnam.

Aviones norteamericanos sobrevolaban el territorio de la guerrilla comunista y soltaban su carga tóxica para facilitar el avance de la infantería. Dejaban una estela naranja en el cielo. Y después regresaban a sus bases, como el aeropuerto de Dannag, donde almacenaban los temibles defoliantes.

Los Estados Unidos también utilizaron bombas de napalm en aquella guerra; gasolina gelatinosa que se inflamaba con mucha facilidad, se quemaba lentamente y resultaba muy difícil de apagar una vez que comenzaba a arder. El napalm causó estragos y dejó imágenes sobrecogedoras que ya son iconos del siglo XX, como la fotografía de la niña Kim Phúc corriendo desnuda y con la piel quemada, que le valió el premio Pulitzer a su autor.

Lo dice la imagen. La niña Nguyen Thi Ly, víctima del agente naranja.
La foto de ED KASHI  también ganó un premio, el World Press Photo

Cuarenta años después, Kim Phúc es Embajadora de Buena Voluntad de la ONU y el napalm, una página roja en la historia de Vietnam. El agente naranja, por el contrario, sigue siendo una realidad. Todavía hoy, sus dioxinas contaminan el agua y el suelo, y han marcado a una generación de vietnamitas, que ha visto nacer a miles de niños con malformaciones genéticas. Estados Unidos nunca ha asumido su responsabilidad. Tendría que hacer frente a reclamaciones millonarias. Pero a través de fundaciones privadas, se ha comprometido a limpiar las zonas más contaminadas del país, como el aeropuerto de Dannang.

El atleta Miguel Basurco, en uno de sus maratones contra la incineración
Foto de ANA F. BARREDO

Alguno podría pensar que exagero al mezclar las noticias del agente naranja que estos días aparecen en todos los informativos con la incineradora de Toral de los Vados. Pero si en Cosmos comienzan a quemar neumáticos, yo empezaré a preguntarme cuánto tiempo pasará hasta que las dioxinas lleguen a la cadena alimentaria y se cumplan los pronósticos del científico Ángel Alonso, uno de los mayores expertos en la lucha contra el cáncer. Porque la incineradora del Bierzo es nuestra aberración particular. Y no hace falta ninguna guerra para decirlo.


Kim Phúc en una imagen más reciente de JOE McNALLY

miércoles, 18 de mayo de 2011

Ecos

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Martes 17 de mayo de 2011


Valentín Carrera decía el sábado que dentro de unos años, si permitimos que incineren neumáticos en Toral de los Vados, la uva mencía nos sabrá a rueda quemada y las cerezas tendrán un regusto a dioxinas cancerígenas.

Juan Carlos Mestre no estaba entre la marea de gente anónima que se echó a la calle en Ponferrada para protestar contra los planes de Cosmos en Toral de los Vados, de Biergrim, que quiere abrir un vertedero de residuos en Matachana, y de Aqualdre Zinc, que pretende reciclar residuos de acería en Cubillos del Sil. No estaba en cuerpo -no tuvo tiempo de regresar de un viaje con el Instituto Cervantes por Marruecos- y por eso prestó su voz a otro para reclamar que los malos humos de la incineración no nos ahoguen los sueños. Mestre animó a defender el Bierzo igual que a un inocente condenado a muerte. Y ahí demostró que después del siglo XX, la poesía todavía puede ser un arma cargada de futuro.

No estuvo Amancio Prada. Pero el cantautor de Dehesas fue duro y directo cuando calificó la incineración de atentado terrorista.

Y tampoco se mordió la lengua, porque le hubiera salido una bilis rabiosa, el locutor Luis del Olmo, que pasó ante su propio busto tirando de la pancarta de la manifestación y advirtió de que el Bierzo es un jardín intocable y a ningún canalla, son sus palabras y las hago mías, se le puede ocurrir quemar aquí productos que contaminen el aire.

El pintor José Sánchez Carralero tampoco faltó a la cita. Ocupó un lugar visible en la manifestación. Y agradeció que no hubiera contaminación política y los bercianos se echaran a la calle todos a una, como en Fuenteovejuna.

La manifestación, a los pies del castillo. Foto de http://www.bierzoairelimpio.org/
Pero toda la riada de ocho mil personas que protestaron el sábado en Ponferrada no servirá para evitar que Cosmos se ponga a quemar neumáticos si no hay un cambio en la legislación que permite a las empresas deshacerse de los residuos en lugares como Toral de los Vados. Y como yo tampoco quiero beber mencía con sabor a ruedas, ni quiero que cambie el regusto de las cerezas, ni consiento que me ahumen los sueños; y porque puedo hacerme eco en esta columna de todas las voces que recuerdan que el Bierzo es inocente, aquí lo escribo y aquí lo dejo. Y cito a Alfonso Rojo; yo tampoco quiero ser cómplice de algo tan estremecedor.
La manifestación, ante el templete de oradores en la calle Gil y Carrasco
Foto de Enrique L. Manzano. De la web http://www.ecobierzo.org/