Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Estado del Bienestar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estado del Bienestar. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de enero de 2014

Frío

 
Un vórtice polar, fotografiado en 1987 por el Gobierno de los Estados Unidos
frente a las costas de Noruega. (FOTO: Wikipedia)

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 9 de enero de 2014
 
A treinta grados bajo cero, el cuerpo se congela en un minuto. El frío duele, dice la directora del Instituto de Medicina de Montaña, Anna Carceller, al hablar de las bajas temperaturas que asolan estos días el Noreste de los Estados Unidos, desde Nueva York a Chicago. Y advierte: la piel se hiela si está expuesta. Nariz, manos, y orejas sufren una sensación parecida a una lluvia de agujas cuando nada las protege.

Pero lo peor es la hipotermia. La bajada generalizada de la temperatura corporal. Primero empiezan los temblores. El cuerpo tirita. Las manos se entumecen. Los movimientos se vuelven más lentos, los pensamientos, más confusos. Las funciones vitales se ralentizan. Y poco a poco se pierde la conciencia. Es la muerte dulce, explica la doctora en un periódico de Madrid, porque uno no se da cuenta de que se está muriendo.
 
La solución pasa por las calorías. Comer buenos alimentos, hidratarse. olivdarse del alcohol y del tabaco, que no calientan nada. Al contrario. El alcohol es un vaso dilatador y ayuda a perder la temperatura. Y el tabaco tiene el mismo efecto en los pulmones.
 
Hay que aislarse, dice Carceller. Evitar que el frío entre por los pies. Mirar muy bien dónde se pisa.
 
Y no tirar la toalla. Alguien que parezca muerto por congelación puede revivir si recupera el calor.
 
 

El puente de Brooklyn, bajo la nieve. FOTO de JIM HENDERSON (Wikipedia)

 
Así estamos.
 
Congelados.
 
Como en Nueva York y Chicago.
 
Dos años helados. Afectados por recortes de derechos y libertades. Dos años expuestos a la doctrina de la troika. A la receta impuesta desde Europa para reducir el déficit. Pero también, y ese es el frío que más duele, a la idea clasista de la sociedad de quienes nos gobiernan y que nos hace retroceder tres décadas. Que contrae la economía para pagar la deuda. Que prioriza las autopistas al carbón y que aprieta a los pensionistas en lugar de combatir el fraude de las multinacionales con Hacienda. Decimos adiós al Estado del Bienestar y volvemos a los parches contra la pobreza.
 
Así que abrígense. Hagánse los muertos, pero conserven el calor. Que tenemos dos años por delante hasta que amaine la tormenta.

viernes, 22 de noviembre de 2013

No estamos locos

Imagen promocional del libro de El Gran Wyoming

CUARTO CRECIENTE
Diario de León. Jueves 21 de noviembre de 2013
 
No le falta razón al Gran Wyoming cuando dice que los que nos gobiernan son los auténticos antisistema. "Los verdaderos antisistema no son los que llevan rastas y revientan una papelera. Esos no hacen un gran daño a la sociedad. Los que nos gobiernan son los auténticos antisistema, porque se meten en el sistema para destruirlo", ha afirmado el popular presentador de El Intermedio durante la presentación de su libro No estamos locos, que ofrece una versión alternativa de la historia reciente de nuestro país, construida sobre "un inmenso patio de huesos".
 
Tiene razón el Gran Wyoming. Todavía no hemos enterrado el franquismo. Ni hemos superado el trauma de la Guerra Civil. La Transición fue un apaño. Dejó tantos cabos sueltos que cuarenta años después todavía se vuelven contra nosotros, como latigazos.
 
"No estoy loco", dice el Gran Wyoming. Y asegura que nuestro Gobierno está utilizando la crisis como coartada para cambiar el sistema. Así es como han destruido el Estado de Bienestar.
 
Primero fue la reforma laboral, que ha resucitado la lucha de clases en lugar de crear empleo. Luego llegó la reforma de la Justicia, que aleja de los juzgados a quienes no pueden pagar el tasazo. Continuaron con los recortes en la Sanidad, el copago, y la privatización de hospitales. Los cambios también han afectado a la Educación, a las becas, a las pensiones, o las ayudas al carbón, un sector estratégico. De esta forma, dos años después de las elecciones que ganaron con un programa que no han cumplido, España está inmersa en una recesión, con seis millones de parados, sueldos más bajos, impuestos más elevados.
 
Y para acallar las protestas y desactivar los movimientos ciudadanos, ahora se proponen aprobar una Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana más represiva, que restrinja el derecho a la huelga, a la manifestación, incluso la libertad de expresión prohibiendo fotografiar a los antidisturbios.
 
Sin duda están cambiando el sistema desde dentro. Y lo están haciendo tan bien que alguien como el Gran Wyoming tiene que empezar diciendo que no está loco cuando escribe un libro para abrirnos los ojos.